A ella le gusta disfrutar con
varios chicos
Esta historia sucedió en Huelva,
cuando yo tenía sobre unos dieciocho años, por aquellos
entonces, yo tenía novia, se llamaba Lucía, mediría
sobre 173, pesaría alrededor de 57 Kilos, morena, con un
cuerpo curveado, pechos grandes, largas piernas,
rematadas en un culo respingón. Ella era consciente de
las exaltaciones que sacudía a los hombres, gozaba
pensando que la deseasen, además la muy zorra, solía
ponerse minifaldas con top ceñidos y escotados, por lo
que los tíos babeaban al verla.
Una noche salimos, estábamos en
un pub con poca gente y música pachanguera, ella como
siempre, vestía una minifalda apretada, marcando su
culito, y un top que mostraba su vientre con un escote
por el que sobresalían sus dos senos. En el pub había un
par de parejas en un rincón, dos chicos en una punta de
la barra, y tres chicas en el otro extremo de la barra,
nosotros nos pusimos en el centro de la barra, a nuestro
lado estaban los dos chicos, los cuales no le quitaban
el ojo de encima a Lucía, la cual conocedora de la
situación, se puso a bailar delante de mí, danzando cada
vez de una manera más provocativa. Tras un rato de
baile, Lucía paró de bailar, y me dijo que se iba al
baño, me quedé sólo en la barra, pero al instante, uno
de los chicos me dio conversación, me dijo que tenía una
novia espectacular, y más cosas sobre ella, al momento
apareció ella, vio que estábamos los tres, me miró y
sonrió. Ellos se llamaban Mario y Sergio, y ambos eran
altos y delgados.
Lucía se presentó, y continuó
bailando, nosotros permanecimos en la barra, ella se
puso a bailar delante de Sergio, y poco hubo que esperar
para que Sergio, en mi presencia, se atreviese a
agarrarla por la cintura, y se pusiera a bailar con
ella. Al momento, se acercó a la barra nuevamente, fue
hacia Mario, y este se puso a su espalda a danzar, hasta
que la apretujó contra la barra, ella no protestaba, es
más se retorcía frotando su culito contra el paquete de
Mario, el cual empujaba y con una mano le sobaba el
vientre, se estaba desmadrando la situación, y lo peor
es que cada vez estaba más cachondo. Hubo un momento en
que la rodearon, Mario frotaba su paquete contra el culo
de Lucía, y Sergio la empujaba aferrándola por delante,
ellos además no dejaban de susurrarse cosas al oído, y
ella se reía y en sus ojos se adivinaba esa expresión
pícara de zorrita que ella ponía.
En un descuido la agarré y le
pregunté por lo que hacía, ella me contestó que me
tranquilizara, que lo íbamos a pasar bien, yo flipé pero
a la vez me puse muy excitado, momentos después, Lucía
me dijo que nos íbamos, y nos dirigimos los cuatro a la
salida, ellos se montaron en su coche y nosotros en el
mío, y ella me dijo que los siguiera. Llegamos a la casa
de Sergio, y nos bajamos del coche, mientras caminábamos
le dije a Lucía si sabía lo que hacía, y ella
cachondísima dijo que sí sin contemplaciones.
Llegamos a su piso, e
inmediatamente empezaron a desnudarla, le quitaron el
top, le bajaron el sujetador, y las tetas quedaron al
aire, después le subieron la minifalda hacia la cintura,
Lucía se reía lujuriosamente, ellos la morreaban
alternativamente a la vez que se restregaban con ella.
Posteriormente, Sergio empujó a Lucía a la cama, y ellos
se desnudaron, mi novia se quitaba las prendas que les
habían dejado, después Sergio se le acercó por la
espalda y refregó su polla contra su culo, al tiempo que
con sus dos manos manoseaba las tetas, Mario le daba un
tremendo morreo. Mario le ordenó a la zorra de mi novia
que se agachase, y Sergio le dijo que era una putita y
que empezara a chupar ambas pollas, Lucía agarró las dos
pollas con sus manos, pajeándolas, metiéndose una u otra
en la boca. Ella estaba agachada en la cama, mamando las
pollas de los tíos, estaban follándosela
alternativamente por la boca.
Pasado un tiempo, Mario cogió a
Lucía por el brazo, se tumbó de espalda en la cama, y
guió a mi novia para que lo montase, ella emprendió los
movimientos, pegando sus tetas contra el pecho de Mario,
se la follaba cada vez con más fuerza y ella disfrutaba,
Sergio no aguantó más, y se colocó delante de ella y le
embutió su polla en la boca, e hizo que pasado unos
segundos, Lucía explotase, y se corriese, pegando gritos
de placer. Tras un momento de implas, para que ella se
repusiese, retornaron a la acción, pero esta vez
cambiaron de posición, Sergio aferró a mi novia por las
caderas y la estampó contra la cama, él le hincó su
verga en la vagina, iniciando un lento movimiento, el
cual con el tiempo empezó a ser más veloz, logrando que
Lucía jadease escandalosamente, estos cesaron cuando
Mario le metió en la boca su polla, Lucía no tardó mucho
en volver a correrse.
Seguidamente, cuando descansó un
poco, Mario subió encima de él a Lucía, y se la volvió a
follar, tras los movimientos iniciales, Sergio se
acercó, y le empezó a lubricar con saliva el ano, una
vez listo, empezó a meterle un dedo, para después ser un
par, Lucía disfrutaba, su ano se iba dilatando. Después,
y al estar listo, Sergio se le arrimó por detrás y metió
su polla en el culo de ella, la cual entró sin mucha
dificultad, empezó a moverse, follandose a los dos
chicos, ella gritaba, sufría de gusto, Sergio taladraba
el culo, Mario se follaba su coñito. Yo estaba muy
caliente, y no pude aguantar más, me acerqué desnudo y
empotré mi polla en su boca, ella chupaba como una puta,
me la follaba por la boca con los empujones de Mario y
Sergio, Lucía no aguantó mucho, y se corrió.
Transcurrido poco tiempo, saqué
mi polla de su boca, y me corrí en su cara, después
ellos se soltaron, y primero Sergio, y después Mario, se
corrieron bañando el abierto culo de Lucía, durante un
rato más ella se estuvo dedicando a mi verga,
limpiándomela, disfrutando del ultimo resto. Así terminó
la cosa, y nosotros nos dirigimos a nuestras casas.