Los padres de los compañeros del
colegio de mi hijo eran muy activos, en cuanto alguien
proponía alguna actividad, se lanzaban todos de cabeza. Era
raro el mes que no convocaban alguna cena. La base de esta
historia se produjo finalizando el curso pasado, ya próximo
el verano y con la temperatura suave, decidieron hacer un
fin de semana de convivencia en un monte cercano a la ciudad
donde había un centro de acampada. Montarían tiendas de
campaña y pasaríamos la noche del viernes al sábado allí.
He de reconocer que a mi la idea no
me sedujo lo más mínimo y puesto que mi matrimonio pasaba
por un momento poco dulce, decidí que esa sería una buena
noche para quedarme en casa y hacer lo me diese la gana, que
no era otra cosa que ver una película porno y disfrutar de
la webcam contactando con otras personas.
Mi esposa se enfadó conmigo por no
querer acudir a esta fiesta, pero a mi me daba igual, mi
enfado venía por culpa de que ella era muy remilgada en
nuestras relaciones, nada de innovación nada nuevo ni
excitante y se estaba hundiendo el matrimonio como el
Titanic tras chocar con el iceberg.
Llegó el día y ella se marchó a la
fiesta, lógicamente los niños estarían también en las
tiendas de campaña así que yo me alegraba más de no haber
ido, aguantar a los impertinentes hijos de los demás era
algo que me ponía de los nervios. Yo tuve que acompañarla y
me quedé hasta la hora de la cena, acabada esta tomé rumbo a
mi casa, lo mismo que hicieron muchos otros, al final
quedaron no más de 15 personas entre padres y madres más los
correspondientes niños que sumaban más de 25, en total 40
personas.
Me conecté a Internet y comencé a
charlar con gente a través de la webcam, encontré a una
mujer con quien estuve charlando y simulando una sesión de
sexo como las que me gustaría tener con mi mujer. Comenzamos
a jugar a que cada uno dirigía las manos del otro, disfruté
como un enano diciéndole que se metiese dos dedos en su ano,
los veía entrar y salir…ufff, qué maravilla. Al rato se
cortó y ya no la encontré así que me puse una película de
vídeo y me dediqué a hacerme una paja tranquila mientras
veía cómo se follaban unos a otras y viceversa. Qué gusto….
Una de las actrices se metía la polla
de su compañero por el ano con tanta suavidad que me parecía
ser yo mismo quien estaba allí, esas cosas con mi mujer no
había forma de hacerlas. Por supuesto que me corrí al poco
rato.
Eran ya cerca de las 3 de la
madrugada, había perdido el sueño y me aburría, reconozco
que me arrepentí de no haberme ido a la fiesta, porque estar
desvelado y aburrido era, en verdad, una sensación
desesperante. No sé por qué motivo, el caso es que me decidí
y tomé el auto en dirección a la acampada.
Aparqué el coche fuera del recinto y
continué caminando pues la zona de acampada era justamente a
espaldas del parking. Al aproximarme, noté un ruido extraño,
no era absoluto silencio lo que había pero tampoco follón,
no reconocí ese sonido hasta que cuando llegué a la acampada
vi cruzar a una de las chicas, completamente desnuda, en
dirección al interior del edificio escolar.
La seguí y antes de llegar a la
puerta de acceso pude ver que en el sala más próxima a las
tiendas de campaña había luces de velas en los rincones, con
la penumbra que proporcionaban las tenues luces pude ver
bultos que se movían y a varias personas totalmente
desnudas. No me lo podía creer.
Lentamente entré y me acerqué a la
puerta que se encontraba entreabierta, mis ojos se
acostumbraron a la oscuridad y ya distinguía a la perfección
los cuerpos de los padres y madres que allí habían quedado a
pasar la noche. Entonces reparé en que mi mujer estaría
allí, no me lo creía, tal vez ella se había quedado en la
tienda o, conociendo cómo es, se habría ido hacia mi casa
enfadada y escandalizada, pero no porque su auto estaba en
el parking.
Pronto me di cuenta de lo equivocado
que estaba porque a escasos 2 metros la reconocí,
completamente desnuda, sentada sobre la polla de uno de
aquellos hombres y chupando la polla de otro. Una chica,
amiga nuestra y de muy buen ver, por cierto, estaba también
lamiendo el miembro que mi mujer se metía golosamente en la
boca y acariciaba los pezones de mi esposa.
Era increíble ver cómo mi mujer
cabalgaba literalmente sobre aquel hombre que reconocí al
poco tiempo, mi mujer estaba fuera de sí, saltaba sobre la
polla de este amante y tan pronto la sacaba de su vagina
como se la metía de un solo golpe en su interior, además,
estaba contemplándola en una sesión lésbica pues los
pellizcos y caricias que la otra chica le estaba dedicando a
mi mujer, por lo visto, le estaban excitando sobremanera.
El chico al que estaba lamiendo la
polla, la agarró de la cabeza y comenzó a tensar sus
músculos, ví saltar un chorro de esperma hacia la cara de mi
mujer y en la de nuestra amiga y cómo ambas relamían los
restos de leche que emanaba de aquella polla. Mi mujer se la
metió en la boca y la chupó y nuestra amiga, cuando la soltó
mi mujer hizo lo propio, pasándole la lengua desde el glande
hasta los huevos. Casi exploto cuando observé como ambas se
besaban apasionadamente en la boca trasvasando el semen de
aquel que se había corrido en la cara de mi esposa. Mientras
sus manos acariciaban sus propios coños haciéndose una paja
monumental.
Observé que mi mujer aceleró el
ritmo, signo inequívoco de que su orgasmo estaba comenzando
a venirle, llegué en el momento justo. La oí gemir, suspirar
y casi gritar, aunque había en el ambiente muchos gemidos y
suspiros mezclados, reconocí con claridad el de mi esposa.
No sabía ni qué hacer ni qué decir, estaba muy molesto.
De pronto mi mujer se levantó y
nuestra amiga ocupó su lugar introduciéndose la polla que
segundos antes había estado en el coño de mi esposa en su
propia vagina. Comenzó a moverse lentamente y se la veía
disfrutar de lo lindo. Mientras, mi mujer se acercó a una
mesa cerca de la puerta en la que yo estaba observando, al
acercarse vi semen que le recorría las mejillas y cara de
estar muy excitada y gozando de la situación, tomó unas
servilletas de papel y se comenzó a limpiar, estaba tan
cerca que casi la podía tocar, oía su respiración acelerada.
Me escondí.
Al cabo de unos segundos oí la voz de
un hombre que le decía algo y mi mujer respondía, volví a
asomarme y reconocí al marido de la chica que compartía la
polla con mi mujer…
¿Lo estás pasando bien? Preguntó él.
Sí, mucho. - Dijo mi mujer. – Aunque
a ver cómo se lo explico mañana. (supongo que se refería a
mi)
Entonces este amigo dijo, "no le
digas nada, ven conmigo, siempre te he deseado.". La tomó
por el brazo y se la llevó unos metros más al fondo. Comenzó
a besarla, ella estaba de pie y él se agachaba lentamente,
recorriendo con su lengua el cuerpo de mi mujer, sus tetas,
los pezones y llegando a su coño, lamió su clítoris. Ella
comenzó a moverse y disfrutar del momento.
De pronto él la tomó de la mano y
ella se arrodilló, le dijo no se qué y ella se puso a 4
patas, él se colocó tras ella y comenzó a manosear su culo y
su vagina. De pronto ella dio un respingo y miró hacia él,
no se qué le dijo y ella se colocó con la cabeza apoyada en
un almohadón y el culo muy levantado, pude ver que él le
estaba metiendo un dedo en el ano, cosa que a mi no me
dejaba ni siquiera pensar.
Al poco fueron dos los dedos que le
introdujo y movía en su ano como si quisiera follarla con
ellos, en plan brutal, muy rápido y si miramientos. Pero mi
mujer no solo no protestaba sino que comenzó a agitarse y
pedir más, moviendo las caderas adelante y atrás… se mordía
los labios, se tocaba ella misma las tetas… increíble.
Esto me enfadó mucho, ¿todos estos
años me había estado tomando el pelo o qué? Estaba a punto
de entrar y montar un escándalo cuando este amigo apuntó la
verga hacia el ano de mi mujer y comenzó a penetrarlo, mi
mujer gritaba de placer. Aquella polla entraba y salía y yo
alucinaba y me estaba cabreando por segundos.
De pronto reparé en que venía hacia
la puerta una chica, a esta le corría el semen por todo el
cuerpo, era una imagen impresionante. Me escondí de nuevo en
el aseo y entonces entró ella, no me vió pero yo si pude
observar lo que hacía. Se lavó, se quitó restos de semen de
su cuerpo y dijo algo a media voz parecido a "¡¡qué
pasada…!!"
Comenzó a limpiarse el coño con
delicadeza, más que limpiarse se acariciaba, lo mismo hizo
con el ano que se veía bastante abierto. Mientras aproveché
para desnudarme, estaba dispuesto a follarme a aquella
hembra allí mismo mientras veía cómo se tocaba el ano
introduciendo un dedo en él, hablaba sola y decía, "qué
gusto me ha dado y qué abierto me lo ha dejado" mientras
seguía comprobando con su dedo la ostensible dilatación del
ano.
De momento se dio media vuelta y con
paso ligero se dirigió a la sala, que más parecía una fiesta
griega que un centro cultural. Pensé que si no aprovechaba
el momento, no podría entrar, así que, en pelotas como
estaba me encaminé tras ella y entré al aula de la lujuria.
Esta chica me miró y sonrió, como diciendo, "venga,
empecemos." Me acerqué más a ella y le dije al oído "Espera
unos minutos que quiero hacer una cosa.", no dijo nada, se
perdió entre un grupo que estaban follando y me encaminé
hacia donde estaba mi mujer.
Seguía enculándola nuestro amigo, al
llegar a su altura la oía decir obscenidades que nunca decía
conmigo: "Fóllame cabrón. Qué gusto madre mía, rómpeme el
culo, más dame más fuerte…" eran sus palabras.
El amigo, al verme, se quedó
perplejo, no sabía ni que hacer ni qué decir, rápidamente le
indiqué que se pusiera delante de mi mujer para que ella no
volviera la cabeza y me descubriera, así que se colocó
delante y le dijo "Chúpala…" metiendo la polla en su boca.
Mi mujer protestó porque quería seguir sintiendo una polla
dentro de su culo, así que me arrodillé tras ella y pude ver
el ano abierto de mi mujer que acababa de ser perforado y
desvirgado por la polla de aquel hombre.
Aprovechando la dilatación que
presentaba coloqué mi glande apuntando a la entrada del ano
abierto y lentamente, deleitándome con el roce de cada
centímetro de mi polla en el ano de mi mujer, la fui
penetrando hasta que mis huevos tocaron con sus nalgas.
Quería sentir ese momento tan deseado y disfrutarlo a tope,
comencé a sacar la polla lentamente, mi mujer, al sentir
otra polla en su culo quiso mirar a ver quien era pero
nuestro amigo no se lo permitió agarrándole la cabeza de
forma que siguiese chupando su polla.
Tenía mi verga prácticamente fuera de
su ano, veía que el glande estaba parcialmente metido y cómo
ella suspiraba y trataba de que mi polla no se escapase de
su agujero, pedía más, así que de un golpe brusco se la
clavé hasta el fondo, ella emitió un grito que se escuchó en
toda la estancia, "Ahhhh…síiiiiii…" ahogándose su voz en un
gemido profundo y volviendo a meterse la polla de nuestro
amigo en su boca.
Ella no sabía quien la enculaba pero
le daba igual, estaba muy excitada y dijo "Qué gustazo me
estáis dando… seguid, seguid…que me viene….. ahhh" en ese
instante estalló en un orgasmo generoso, se movía tan
bruscamente que parecía que le iba a sacar la polla por la
boca donde estaba la de el otro chico. Cuando culminó su
orgasmo comencé a moverme más y más deprisa, "no te corras
dentro.." decía, sacándose la otra polla de la boca, "no lo
hagas, por favor." Pero ya era tarde, mi leche le cayó en su
interior yo rápidamente me levanté y me escondí entre otro
grupo que charlaban mientras se acariciaban los unos a los
otros. Desde allí pude ver que mi mujer se tocaba el ano y
mojaba su mano en el semen que le había dejado segundos
antes, al no saber quien era, buscó con la vista y con un
enojo evidente le dijo algo a su eventual amante.
Bruscamente se levantó y se marchó a
los aseos. Decidí seguirla sin que me viese. Se metió en uno
de los espacios y se sentó en el inodoro. Entré al cuarto
contiguo y la escuché que decía a media voz "qué cabrón, se
ha corrido en mi culo. Cuando sepa quien ha sido se va a
enterar." Mientras mi mujer maldecía, entró una chica, una
de las tías más buenas que estaban en la sala, mi mujer
salió y comenzó a hablar con ella: "¿Qué te pasa? ¿Te has
enfadado?" preguntó la chica.
"No sé quien ha sido se ha corrido
dentro de mi. Joder, le he dicho que no lo hiciera y mira,
chorreando semen me ha dejado." Respondió mi mujer.
Estuve a punto de salir, pero me
contuve.
En eso que la otra chica dijo: "Vaya
orgía. Es increíble la que se ha montado con sólo un juego.
¿eh?"
Mi mujer comenzó a mostrar síntomas
de debilidad y dijo: "No sé, ahora me siento mal, a ver cómo
acaba esto y como se entere mi marido, ya verás."
La otra chica dijo con voz
sorprendida: "¿No se ha quedado tu marido?"
"No, se marchó después de cenar. Si
supiera lo que he hecho me echaría de casa. Nunca he hecho
con él nada de lo que hoy he hecho con no se cuantos
extraños." Dijo mi mujer.
"Tendrás que contárselo porque
enterarse se va a enterar." Dijo la chavala "Intenta que lo
entienda como una noche loca y como un aporte positivo a
vuestra relación."
"Me voy a la tienda a dormir." Dijo
mi mujer mientras seguía lavándose como queriendo borrar lo
que había ocurrido allí.
La otra chica abrió la puerta del
lugar donde yo estaba y apareció ante mí completamente
desnuda, estaba buenísima con unas tetas monumentales y un
coño depilado precioso. Se asustó pero le tapé la boca y le
hice un gesto para que se callase, ella comprendió y se rió
en plan cómplice.
La tomé de la mano y le dije al oído,
"Sigue hablándole." Mientras mi mano comenzó a deslizarse
entre aquellos pechos tan deseados y preciosos. Me senté en
el inodoro y la senté a ella sobre mis rodillas, le besaba
la espalda y la nuca mientras mis manos acariciaban sus
tetas y bajaban en busca de su vagina.
Ella comenzó a decirle a mi mujer que
seguía lavándose "No tengas miedo, aprovecha y disfruta a
tope. No dirás que no es una pasada ¿Cuántas pollas has
chupado? ¿Cuántas pollas te han metido?"
Mi mujer medio de risa dijo "Me han
follado al menos 4 distintos y 2 por el culo, chupar creo
que he chupado 2 pollas. El segundo que me ha follado el ano
es el cabrón que se ha corrido."
Mientras decía eso mi mujer, la chica
que estaba sentada sobre mis rodillas se levantó y acercó
sus caderas a mi, cogió mi polla que estaba otra vez dura y
se la clavó en el coño de un solo golpe. Comenzó un suave
vaivén que me estaba volviendo loco. En voz baja me dijo
"Vamos a darle morbo a esto."
"Pero habrás gozado como una puta
¿verdad?" le preguntó la chica a mi mujer. "¿No has lamido
ningún coño?"
"Sí, gozar he gozado como una loca,
no pensaba que follar por el culo fuese tan estupendo. Y la
verdad es que te desinhibes, Rosana y yo hemos estado
lamiendo la misma polla y a veces nuestros labios se
encontraban dándonos pequeños besos. Ella me ha tocado las
tetas y el coño, pero yo no me he atrevido a nada más."
Decía mi mujer.
Mientras esto sucedía, el movimiento
de mi nueva amante era cada vez más enérgico, mi polla
entraba y salía de aquel coño mojado cada vez a mayor
velocidad. Ella a duras penas podía contener los gemidos.
"No sabrás lo que es una buena lamida
de coño hasta que no te la de otra mujer, para eso somos
expertas. Sabemos lo que nos gusta. Y no puedes imaginar la
sensación tan extraordinaria y el gran placer que se siente
cuando besas y lames el coño de otra mujer. Aunque al
principio te dé asco, al poco es bestial. Deberías
probarlo." Decía mientras yo la follaba.
Su voz reflejaba su excitación, le
salía entrecortada pues estaba aproximándose a un nuevo
orgasmo, o eso parecía.
"¿Qué haces? ¿Te estás masturbando?"
preguntó mi mujer acercándose a la puerta donde nos
encontrábamos.
"No… qué va, es mucho mejor… ufff,
ahhhh… Me están dando uno de los mejores polvos de mi vida…"
– diciendo esto, se levantó, se sacó mi polla de su interior
y la tomó con la mano, apuntó el glande hacia su ano y se
sentó sobre ella de golpe.
Pensé que me la rompería, el ano no
cedía y ella seguía sentándose, de pronto…
"Ahhhh…
qué gusto joder…" gritó. Mi polla se abrió camino entre el
ano, noté con claridad cómo se estaba dilatando y como
abrazaba cada milímetro de mi glande…. Noté como la polla se
perdía en el interior de aquel culo tan espectacular.
"¡Cómo que estás follando! ¿Hay
alguien contigo?" preguntó mi mujer.
"Si…siiiiii…ufff…ahhhh…siiiii claro
que siiiii….joder me está partiendo en dos, qué polla más
gustosa tiene…siiiii…." Ella se movía y yo notaba como la
polla abría aquel pedazo de culo, era muy estrecho para el
grosor de mi polla y ella lo estaba disfrutando.
Aprovechando la oscuridad del aseo (no encendíamos la luces
en ningún momento) con el pie abrió la puerta y mi mujer
apareció desnuda frente a nosotros. Yo escondí la cabeza
tras la mujer a la que estaba enculando para no ser
reconocido.
"Joder, qué pasada." Dijo mi mujer.
"¿Puedo mirar?"
No me reconocía, yo procuraba no
emitir ningún sonido y puede observarla entre el pelo de mi
amiga, no distinguía los detalles, pero podía ver que miraba
con auténtico deseo.
Mi amiga galopaba sobre mi polla,
movía las caderas y se acariciaba el coño. Levantaba las
piernas de forma que mi mujer podía ver como mi polla
entraba en el culo de mi amiga.
"Te la está metiendo por el culo!"
exclamó mi mujer, "Uf, qué barbaridad, así me lo han hecho a
mi antes."
Comenzó a mover su mano por sus
caderas por lo que intuyo que comenzó a masturbarse. Temía
ser reconocido y esto me impedía ver con claridad lo que
sucedía.
Así estuvimos unos minutos o
segundos, no lo sé. Mi amiga metiéndose mi polla hasta el
fondo de su culo, con una mano se masturbaba y mi mujer
enfrente miraba y se tocaba su vulva y sus pechos.
"Anda, ven." Dijo la chica a mi mujer
"Acércate y ayúdame…" La tomó de las manos y las llevó a su
vulva, mi mujer estaba azorada, no sabía si decir que sí o
alejarse. "Acaríciame como si fueses tú, mastúrbame…" decía
mi amiga mientras se movía sobre mi polla. Mi mujer comenzó
a mover los dedos sobre los labios vaginales de aquella
amante ocasional, sin prestar atención al hecho de yo estaba
allí. La chica acercó sus dedos a la vulva de mi mujer y
comenzó a masturbarla.
"Me gusta… siiii" oí decir a mi
mujer… Los movimientos de las manos de aquellas hembras me
estaban poniendo a mil. Mi mujer introdujo un dedo en la
vagina de la chica, pude notarlo nítidamente en mi propia
polla dada la escasa separación que había.
De pronto mi mujer se agachó y perdí
de vista lo que hacía. "Sí…eso es…chúpame el coño…lámelo…siiiii….me
voy a correr….sí….siiiii…muérdeme el clítoris….qué bien lo
haces puta…." Gritaba aquella mujer que tenía mi polla en su
culo mientras los espasmos de su orgasmo se hacían más que
evidentes. Aproveché para mirar y vi que mi mujer estaba
lamiendo a conciencia aquel coño depilado…
"Qué orgasmo más bestial." Dijo la
chica mientras paraba el ritmo…
Me sorprendió escuchar la voz de mi
mujer diciendo: "Vaya…¿por qué no intercambiamos los
papeles?" levantándose del suelo. Lo dijo con una voz de
viciosa y puta inimaginable para mi.
"¿Quieres que te encule este macho
que tengo dentro de mi? No se ha corrido aun, pero debe
estar deseándolo…" dijo la chica. Yo me escondía, me iba a
descubrir.
"Sí quiero meterme otra polla en el
culo, mañana ya veremos lo que pasa, pero me has puesto
super mojada. Prométeme que me vas a hacer lo mismo que yo."
Dijo mi mujer.
Me quedé embobado, mi mujer pedía a
otra mujer que le lamiese el coño mientras un tío
desconocido la iba a encular. Era el colmo del desenfreno.
"Vale." Dijo la chica sacándose mi
polla de su culo "pero date la vuelta, ponte de espaldas y
no mires hasta que no te diga yo." Indicó la mujer muy
hábilmente.
Yo tenía el corazón que se me salía,
menudo susto tenía.
La mujer se levantó de mi regazo, me
besó en los labios y guiñó un ojo.
"Haz lo que yo diga." Dijo y tomando
a mi mujer de los hombros la fue sentando sobre mi polla,
ella misma tomó mi polla y la apuntó hacia el ano de mi
mujer.
"Ummmm….
Es gorda…como la de antes… a ver si me cabe…." Decía mi
mujer. Lentamente mi polla se deslizó dentro del ano de mi
esposa y comenzó un suave movimiento de caderas lento que
hacía que mi polla entrase y saliese del ano con suma
facilidad. "Qué pedazo de polla…que bien follas… dámela
toda…ahhhh…" decía mi mujer. Ignorante de que aquella polla
que ahora estaba ensalzando la había penetrado miles de
veces por su vagina, pero claro, nunca (que ella supiese por
el ano) por lo que era imposible que la reconociese.
La otra chica se arrodilló delante de
nosotros y levantó las piernas de mi mujer sobre sus
hombros, metió la cabeza entre ellas y comenzó a lamer el
coño de mi esposa que comenzó a gozar como una loca. Gritaba
y se retorcía de gusto. "Joder, jo….ahhhh..qué
gusto…muérdeme el clítoris…sí….sigue….sigue…."
De pronto noté que una mano
acariciaba por debajo de mis huevos, se acercaba a mi ano y
lo tocaba por fuera. De un golpe, uno de los dedos de
aquella mujer se coló en mi interior provocándome un ligero
gemido de placer. Temí ser descubierto pero mi mujer estaba
demasiado entregada como para darse cuenta.
Con aquel dedo en mi interior
haciendo movimientos circulares, mis envites al culo de mi
mujer eran cada vez más profundos y la lengua de aquella
chica haciendo estragos en la vulva de mi mujer, pronto
comenzamos a sentir que nos venía el orgasmo…
"Ahhhh….si
me viene seguid…seguid…qué gusto…." Gritaba mi mujer.
Mientras se corría pudo notar que mi
polla comenzaba a tener espasmos anunciando mi inminente
eyaculación.
"Qué gusto… me corro…." Gritaba "no
te corras dentro, sácala…ahhh….dentro no…."
Comencé a encularla con furia, cada
vez más fuerte, el dedo de la chica se había convertido en
dos dedos y me abría el culo de forma excepcional.
Mi mujer ya se había corrido, así que
hice un pequeño movimiento y se la saqué, ella entendió que
me quería correr fuera pero no fue así. La empujé para que
se quitase y tomé por la cintura a la chica a quien de un
golpe senté sobre mi polla, ella ayudó y se la metió hasta
el fondo de su culo. Comprendió que quería correrme allí
mientras mi mujer miraba.
La cara de pánico de mi mujer fue
mayúscula cuando descubrió que era yo quien estaba allí,
mientras quiso decir no se qué, mi polla ya estaba en lo más
profundo del culo de aquella mujer que tanto gusto me daba.
Esta comenzó a moverse de forma enérgica y mi orgasmo no se
hizo esperar. "Siiiii….ummm… ¿te gusta cómo me follo a esta
mujer? Eres una puta…" decía yo mientras mi esperma
comenzaba a saltar de mi polla hacia aquel culo… "siiii…..
muy bien…. Qué gusto…."
Mi mujer miraba con cara de enojo,
miedo, celos…
Terminé, la chica se levantó y mi
polla salió exhausta de aquel magnífico culo. "Mira" dije
indicándole el ano de la chica "mira como sale mi esperma
por su ano…" Metí la cabeza entre las nalgas de aquella
mujer y comencé a lamer mi propio esperma que chorreaba
desde el ano hasta el coño de aquella estupenda mujer.
Ella se aproximó y comenzó a lamer
también… el resto de la historia seguirá. |