Dos ladrones entran en una casa
cuando en teoría estaba vacía. Pero se encuentran con
que en la habitación de arriba hay una parejita
follando. Así que por qué no aprovechar la ocasión.
Aquel era un golpe fácil para mi
colega y para mí. Llegar al chalet cuando no hubiese
nadie, abrir la caja fuerte y llevarse todo el montón de
dinero y joyas que allí había. Escogimos un fin de
semana en donde la familia estuviese fuera. Era casi
medianoche cuando llegamos. Estaba todo a oscuras,
entramos en silencio, nos extrańó que el sistema de
alarma estuviese desconectado, más fácil sería nuestro
trabajo. Llegamos a la caja fuerte que estaba en el
salón , y en poco más de media hora la habíamos abierto
y limpiado. Estábamos a punto de irnos cuando mi colega
me hizo una seńa.
"Escucha" - me dijo muy bajito.
Puse toda mi atención, efectivamente de arriba venían
algunos ruidos, eran como los muelles de una cama y
jadeos.
"Joder, no tendría que haber
nadie", le dije.
"Subamos a ver quién es" dijo el.
"No jodas, ya hemos hecho nuestro
trabajo, vámonos antes de que nos pillen" - le respondí,
pero él insistió, así que empezó a subir las escaleras
con mucho sigilo. Yo no sabía qué hacer, así que al
final decidí seguirle.
Los ruidos venían de uno de los
cuartos, la puerta estaba cerrada, pero se oía
perfectamente cómo un hombre y una mujer estaban
follando.
"Este es el cuarto del chico" -
dijo él "El muy cabrón no tiene ni dieciocho tacos y ya
esta follando" - comentó mientras que reconocía una
sonrisa sarcástica en su rostro. Mi colega no es que
fuese gay, la verdad es que le gustaban tanto los tíos
como las tías, pero le encantaba romper culitos.
Por mi
parte, la verdad es que me gustan las mujeres más que a
un tonto una piruleta, y me da igual por donde metérsela
siempre y cuando sea una hembra, así que el plan era
perfecto para los dos, no sólo íbamos a limpiar la casa,
sino que nos llevaríamos un polvo de recuerdo.
Entramos de repente en la
habitación, encendimos los dos y efectivamente allí
vimos al hijo de la familia, que se estaba follando a
una chica, seguramente alguna compańera de clase, pero
la muy zorra estaba como un quesito, era pequeńita,
morena, muy delgadita pero con un buen par de peras.
Además el chaval debería ser un poco depravado, porque
la tenía atada a la cama, y se la estaba follando medio
desnuda, tenía una faldita como de colegiala, todavía
puesta, los calcetines y la blusa, completamente abierta
pero puesta.
Mi colega le cogió a él, no tuvo
mucho tiempo para reaccionar, había más cuerda por la
habitación, así que no le fue difícil atarle las manos y
la pata de la cama. Ella no hacía más que gritar, pero
como estaba atada, poco más podía hacer.
"Joder qué morbo" le dije a mi
colega, la verdad es que nunca me había excitado tanto
una tía como aquella. "Bueno, ahora vamos a hacer un
pequeńo cambio, pequeńa" la dije, mientras me quitaba
los pantalones y me subía a la cama. "De momento vamos a
ver cómo me la chupas" la dije mientras le apoyaba la
polla en la boca. Ella se negaba, yo la cogí del pelo y
la dije que me obedeciera o que sería mucho pero,
mientras seńalaba a mi colega que sacó una pistola de la
chaqueta.
"Por favor, no me maten, no me
maten" gimoteó, ella.
"Pues haz lo que te digamos" la
ordenó él. Entonces abrió la boca y empezó a chupármela,
al principio la notaba temblar su boca en mi polla, pero
con un par de tirones de pelo que hicieron que mi polla
se hundiera en su garganta pareció comprender que quería
algo más, así que empezó a chupar, y joder cómo chupaba
la putita. En seguida me puse a cien. Mi colega se puso
a su lado, la soltó una mano que tenía atada y se la
metió en su bragueta.
"Pajéame, putita", le dijo
mientras que ponía su pollaza en la mano de la chica, la
pobre empezó a meneársela, mientras que yo le seguía
follando la boca. "Venga tío, ahora quiero que me la
chupe a mí" comentó.
Él se puso en mi lugar, yo me
puse detrás de ella, ahora ella usaba una mano para
pajearle, evidentemente parecía que no se lo estaba
pasando muy mal, la puse de lado, le levanté una pierna
con intención de follarme su cońito, le paseé la mano
por su sexo, lo tenía muy húmedo, y se retorció como una
gata, estaba deseando que la volviesen a follar, aquello
la estaba calentando a tope.
No me gustó, parecía como
si ella llevase la iniciativa, así que cambié mi
objetivo, le levanté más las piernas y la eché un poco
hacia adelante, ahora su culito quedaba a mi alcance,
ella pareció saber lo que se le venía encima, pero mi
colega le sujetó la mano, yo la tenía presa una pierna
con la mía, y la otra con mi brazo, aparte que su tamańo
y fuerza no tenía nada que hacer con dos tíos como
nosotros. Me humedecía los dedos y se los apliqué a la
entrada de su ano, al momento se contrajo y se cerró lo
que pudo, yo hice fuerza, ella se retorció de dolor al
sentir un dedo perforar su culito, pero mi colega le
tapaba la boca con la polla, se empezó a poner nerviosa
e intranquila.
"Sácale la polla, tío, quiero
oírla gritar" le dije a mi colega, él comprendió y se la
sacó, siguió sujetándole la mano, yo apliqué mi polla a
la entrada de su culito, lo seguí encontrando muy
estrecho, tremendamente estrecho para el tamańo de mi
pollaza.
"Ábrete putita si no quieres que
te parta en dos" la dije, no pareció ceder.
"No, por favor, no me des por
ahí, no me des por culo, por favor" aquello me excitó
más, el chico gimoteaba y nos insultaba, entonces empecé
a clavarle mi polla en su culito.
AAAAAAGGGGGGGGGHHHHHHHHHHHHHH,
gritaba ella.
"ÁBRETE, ÁBRETE" jadeaba mientras
empujaba mi polla en aquel habitáculo tan cerrado, al
final cedió a mis esfuerzos, cedió un poco, lo
suficiente para que mi polla se fuese haciendo camino y
la abriese por la mitad su culito, ahora ya no tenía
posibilidad de parar, mi polla se hundió hasta el fondo,
mis huevos tocaron sus nalgas y ella estalló en un
increíble orgasmo.
AAAAAAAUUUUUUUUUUUUUAAAAAAAAAAAAAAA
AAAAAAAAAAAAAAGGGGGGGGUUUUUUUUUUUUUU
SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII MÁSSSSSSSSSSSSSSSSSSS, CÓMO ME
CORROOOOOOOOOOOOOO, DAME FUERTE
gritó ella ya fuera de sí,
entonces empecé a follarme su culito, con una mano le
levantaba la pierna y me la follaba de lado, la otra le
apretaba una de sus tetazas. Mi colega volvió a meterle
la polla en la boca, era la imagen de la lujuria, la
chica atada de una mano, con la camisa medio abierta, la
falda por la cintura, los calcetines blancos, un tío
dándola por culo con la pierna levantada y el otro
metiendosela por la boca.
Cada vez la sodomizaba más
fuerte, ella se movía a mi compás, entonces noté que mi
colega ponía cara de envidia. Se levantó y se fue hacia
donde estaba el chico.
"żA que a ti también te gusta?"
le preguntó, el pobre empezó a temblar. Le desató, el
chico empezó a luchar, pero no era ni la mitad de grande
y de fuerte que mi colega, le puso a cuatro patas encima
de la cama al lado de donde yo daba por culo a su
amigita.
"NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO"
Fue su único grito cuando mi
colega se puso detrás de él y empezó a follarse el
culito del chaval.
AAAAAAAAAAAAAGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGG
Gritaba el pobre según se hundía
el pollazo en su culito, yo le veía y me compadecía de
él, desde luego a mí no me gustaría que me hicieran eso,
pero el chaval parecía muy excitado, al menos su polla
se estaba poniendo cada vez más tiesa.
Así seguimos follándonos aquellos
culitos, ella cada vez se lo pasaba mejor, metía la
pierna enroscándose con la mía, para poder así ser
perforada con más facilidad, él en cambio no hacía más
que gritar y gritar, pero su polla seguía empalmadísima.
Decidí que aquello tenía que
tener un gran final. Me tumbé en la cama, ella seguía
atada de una mano a la cama, así que me fue fácil
ponerla encima mío, ella misma se ensartó de lleno mi
polla en su cońito, su espalda se combó y dio un jadeo
de alivio y de placer, tenía el cońo empapado, no sé
cuántas veces se había corrido la muy puta.
"Venga tío, que el chaval se la
meta por el culito mientras tu le das a él" le dije a mi
colega, entonces cogió al chaval casi en vilo, apenas se
podía mover del dolor que sentía, estaba como empalado
en el pollazo de mi colega, se puso detras de la chica
que se pegó a mí mientras me la seguía follando.
"SIIIIII SIIIII MÉTEMELA,
MÉTEMELA" gritaba ella, el chico pareció excitarse más,
a duras penas se puso encima de ella mientras recibía su
ración de carne por el culo. Ahora le fue mucho más
fácil metérsela por el culito, lo tenía mucho más
dilatado.
AAAAAAYYYYYYYY SIIIII SIIIIIII
gritó ella al sentirse completamente perforada, ahora él
parecía pasárselo también bien, se había hecho a que le
dieran por culo, y el saber que él hacía lo mismo le
ponía a tope, mi colega se lo estaba pasando bomba.
"Es como follarme dos culitos"
decía el muy cabrón entre jadeo y jadeo.
Al poco rato acabamos
corriéndonos, la chica recibió doble ración de semen,
mientras que el chaval aceptó como pudo la corrida de mi
colega.
Después de aquello, los dejamos a
los dos tumbados en la cama completamente agotados,
nosotros nos vestimos, cogimos las cosas y nos fuimos de
la casa, aquello sí que había sido entrar a saco.