Esto ocurrió hace seis años,
cuando tenía 18. Entonces no podía imaginar que iba a
perder la virginidad con el hombre de mis sueños... Mi
guitarrista... Yo, que llevaba tocando la guitarra desde
los 7 años, y que me había convertido en la mayor fan de
un conocidísimo grupo de rock (no daré nombres, pues es
un hombre casado, y padre de familia).
Siempre se ha escuchado eso de
las "groupies", aquellas fans que en los años 70-80
seguían a sus ídolos durante todas las giras, haciendo
de "musas" para ellos... Y algún que otro revolcón.
Ya se sabe, el gran mito: sexo,
drogas, y rock 'n' roll.
Cuando terminé el colegio, ese
verano, mis amigos y yo organizamos un viaje a Los
Ángeles para verles tocar en directo, en un estadio
repleto de gente, como siempre habíamos soñado verles.
Lo único que tuvimos que pagar fue el avión, pues un
chico de nuestra pandilla era de allí, y tenía casa para
todos nosotros. John se llamaba él (sus padres se
trasladaron a España tres años antes, por motivos de
trabajo).
Llegó el día del concierto, y nos
presentamos en la puerta con seis horas de antelación,
con la sorpresa de todos de que allí no había nadie...
¡¡Allí no pasaba lo mismo que aquí con Bisbal,
Bustamante...!! La gente es más civilizada.
Bueno, la cosa es que como
llegamos los primeros, también entramos los primeros, y
pillamos sitio en primera fila... Yo estaba que me
moría, porque no me creía que por fin iba a tener a mi
hombre delante, tocando para mi, con esas manos de ángel
que Dios le había dado...
Comenzaron los teloneros, y
después ellos... El público enloqueció, y yo y mi
pandilla también.
En mitad del concierto, tras
gritarle y gritarle, por fin su mirada coincidió con la
mía... Y flipé! Aunque claro, ¡tonta de mi! Allí éramos
50 mil personas... ¡Así que a alguien tenía que mirar!
Y al fin, llegó mi momento de
gloria... De repente, entre canción y canción, le vi
agacharse y decir algo a uno de los de seguridad, y le
dio algo... ¡Y me señaló a mi! El segurata se me acercó
y me dio la púa con la que acababa de tocar una de mis
canciones favoritas.... ALUCINANTE.
El concierto finalizó, había sido
una de las mejores noches de mi vida, pero aún no sabía
lo que me esperaba...
Cuando salíamos del estadio eran
ya casi las 11 de la noche y no fuimos todos a casa de
John. Una vez allí, su padre, entre sonrisas, nos dijo
que sabía dónde se hospedaban los integrantes de grupo
que acabábamos de ver... Yo no podía creermelo, no sabía
cómo se había enterado, pero me empeñé en acercarnos
hasta allí... Pero nadie quería venir, decían que no nos
iba a servir de nada, que el grupo ya estaría durmiendo,
o en alguna fiesta privada. Pero aún así yo quise ir.
Por fi convencí a una de mis amigas (los chicos pasaban,
con la música ya les había bastado).
Así que pa' llá que fuimos...
Conseguimos llegar de chiripa, porque llevabamos un
plano y el inglés de ninguna de nosotras era "bueno",
pero llegamos!
Y lógicamente, allí no había
nadie, ni fans ni nada, ni se veía activadad especial ni
nada... Así que con la misma, nos decidíamos a volver a
casa, cuando de reprente... Les vimos, a los cuatro...
llegaban en coche, pararon delante de la puerta del
hotel y se bajaron.
El corazón me latía a 100 por
hora, y lo primero que salió de mi boca fue un grito
estremecedor, seguido de una especie de súplica,
llamándole a él... Y lo único que hizo fue volver la
cabeza, para después meterse al hotel, sin firmar ni un
autógrafo ni nada... Vaya chasco...
Entre la confusión y el subidón
del momento, mi amiga y yo nos encontramos allí, en la
calle, solas, pensando en lo que acababa de pasar... Y
de nuevo, Dios llamó a mi puerta por tercera vez aquella
noche...
Del hotel salió uno de los
"gorilas" que acompañaban al grupo, y nos hizo un gesto
para que nos acercáramos a la puerta. Nos acercamos y
empezó a hablarnos en inglés, de lo cual no entendí ni
una sola palabra. Lo que si entendí fue :"you can't". Se
lo dijo a mi amiga cuando después de que aquel señor nos
hiciera el gesto de entrar... No sabía por qué, pero
quería que entrase yo sola. La verdad que me dio un
poquillo de cosa, porque no entendía por qué Ali no
podía entrar.... Pero no me lo pensé dos veces, y le
dije que me esperara, que no tardaría.
Así que entré, siguiendo al
segurata, me me llevó a un ascensor. Pulsó uno de los
botones, y cuando el ascensor paró, yo salí, esperando
que siguiera el segurata, pero no lo hizo... Simplemente
volvió a hablarme en inglés (que como si fuera chino
para mi) y señaló una puerta, y antes de que me diera
cuenta ya se había cerrado la puerta del ascensor.
Pues yo fui muy decidida a la
puerta, llamé, y vi que estaba abierta, y nadie
contestaba. Así que entré... Y la imagen que vi no se me
borrará de la mente jamás:
ahí estaba él, todavía con la
ropa del concierto, sentado en la cama, fumando un
cigarro y tocando una de sus guitarras... INCREIBLE!
Me quedé literalmente sin habla.
Él me miraba fijamente, pero tampoco decía nada. Así que
saqué de mi bolso una libreta y un boli y se lo extendí,
para que me firmara un autógrafo.
Ahí se desató lo impredecible...
Con mucha calma, se levantó, dejó
la guitarra, apagó el cigarro, y se acercó a mi. Cada
vez estaba más nerviosa, porque se acercó demasiado.
Además de no poder hablar, no podía ni moverme!
Entonces cogió la libreta, la
firmó... Y la lanzó al otro lado de la habitación! Yo
estaba alucinando!
Y de repente, me besó... Me besó
con pasión, como si fuera un toro salvaje, con ganas de
sexo frenético... Y yo me dejé llevar. Empezó a besarmen
el cuello, mientras me quitaba la camiseta, y yo le
quité a él la camisa, dejando ese hermoso pecho al
decubierto...
Nos tumbamos en la cama, y ahí
empezó el mayor polvo que he echado en mi vida (a pesar
de ser el primero)... Sin darnos cuenta, de repente
estábamos los dos desnudos.
Me comió las tetas y después mi
coño, y yo se lo devolví haciéndole una mamada que me
supo a gloria... Y entre gemidos me dijo "ride me". Y
eso lo entendí. Se puso boca arriba mientras me cogió la
mano, tirando de mi hacia él... Tenía una enorme polla,
que estaba durísima...
Así que la agarré, y me coloqué
sobre él, y fui bajando muy lentamente, mientras sentía
como entraba dentro de mi cuerpo... Me dolió muy poco,
supongo que por lo excitada que estaba... Y ahí empecé a
votar encima de él... Para llegar al orgasmo a la vez
que él, guitando como dos perros en celo, y acabando
agotados....
Cuando terminamos me volvió a
besar y nos quedamos unos cinco minutos tumbados...
Pasado ese tiempo se levantó, se pudo una bata, y me
alcanzó la libreta y el boli, lo que yo entendí como que
me tenía que ir.
Así que me vestí, y le dije "bye,
bye". Él me guiñó un ojo.
Bajé a la calle, y allí estaba mi
amiga... Quién todavía hoy no puede creerse que pasara
lo que pasara... Pero yo lo viví....