Hoy les voy a narrar la historia
de la bella NATALIA, una tierna niña de escasos añitos
que le comentó a Andrea una historia interesante y la
cual les paso a comentar:
Natalia es una niña de escasos
añitos, linda de rostro, nariz respingada, tiernos ojos,
boquita carnosa y fina y con una simpática cicatriz
pequeñita en su cara que delatan su inquieta forma de
ser.
Su mamá es muy díscola, al igual
que su tía, pues son mujeres a las que les gusta buscar
hombres para que les gasten la parranda del fin de
semana y que no estiman en nada salir y acostarse con
ellos por plata, aprovechando de que son jóvenes: la
mama de Natalia tiene aproximadamente 27 años y su
hermana unos 18, lo que aprovechan ademas de ser bonitas
para lograr sus propósitos, ya que la primera se separò
de su esposo y del padre de su pequeña hija de tres
añitos por la vida tan disipada que lleva, la cual no ha
sido ejemplo para su hermana soltera y apenas acabando
de terminar la secundaria.
Natalia perdió unos libros de una
compañera de sexto grado de su colegio y para evitar el
castigo fuè donde un señor de una tienda cercana a su
casa, en la cual había trabajado por un tiempo su madre,
y el que la molestaba aparentemente inocentemente por lo
que al señor le gustaban las niñas y vio en ella la niña
ideal para desfogar sus bajos instintos, pues Natalia
siempre acompañaba a su madre con los hombres que bebían
con ella y esto le hizo suponer a AR. (el cual omito su
nombre por obvias razones), que ella tenia experiencia
en las relaciones sexuales que tenia su mama y que eran
el plato preferido de las gentes que conocían a su mama.
Cuando Natalia fuè a la tienda a
pedirle el favor del préstamo de dinero al señor este le
dijo que pasara cuando él cerrara, y que estuviera
desocupado para que ella le ayudara a hacer un trabajo
que necesitaba hacer ya que no le tocaba ir a estudiar
ese día por ser día de huelga de profesores.
Cuando ella fuè estaba cerrado y
tocando por la puerta del lado el señor le abrió y le
dijo que entrara que la estaba esperando.
Natalia entró y él le dijo que se
sentara en la cama que ya le iba a atender, lo que hizo
con confianza pues nunca AR. Le había dado motivo para
desconfiar de él.
Después de un ratico el se sentó
a su lado y le dijo que qué era lo que necesitaba.
-Es que boté unos libros de una
compañera y me toca pagarlos y no tengo plata y mi mama
me và a pegar, por lo que le pido el favor de que me los
preste- le dijo ella.
¿Y cuánto necesita mi niña?-le
preguntó él.
-Por ahì unos treinta o cuarenta
mil pesos- dijo Natalia.
-Esa es mucha plata, y no veo
como me la vaya a pagar.
-Yo le trabajo aquí por horas o
de la forma como usted me diga.
-Vea, una señora me está ayudando
y no veo como me vaya a pagar, a menos de que usted le
diga a su mama, pero la castiga eso sí.
Natalia le rogó que no le dijera
y se puso a lloriquear, lo que tomó el cómo la
oportunidad propicia para lograr su deseo.
-Vea, Natalia, si usted es
arriesgada yo le doy la plata y le puede salir gratis-
le dijo AR.
-Y qué tengo que hacer ¿?
-Usted es muy bonita y yo creo
que usted ha visto lo que hace su mama cuando se va con
otros señores.
-Qué cosa, que no le entiendo.
-Pues lo que hacen las mujeres
cuando le bajan a los hombres, ósea mamarselo.
-Mejor me voy, porque usted es un
morboso de mierda- le dijo Natalia parándose ofendida,
pero al tratar de salir AR. Se interpuso en su camino y
le dijo que no le iba a hacer nada y que lo pensara que
le convenía y que le pagaba bien, por lo que ante la
propuesta y con la promesa de no decirle a nadie luego
de un rato de hablarle la convenció de hacerlo.
-Pero me promete que no le dice a
nadie, oyó?.
-Tranquila que esto và a quedar
entre nosotros dos y va a ver que le gusta.
Él le dio una gaseosa y ya mas
calmada la hizo sentar en la cama.
Natalia estaba asustada por lo
que cerró los ojos cuando AR. se le acercó y le dijo que
hiciera lo que le dijera, que no le iba a pasar nada y
que en tan solo un momento ya acabaría todo y ella se
ganaría la plata.
Ella escuchó cuando se
desabotonaba el pantalón y su cierre se iba bajando.
Cuando él la tomó de la cabeza y
se la acercó a su cuerpo le dijo a ella que abriera la
boca, y ella apretando sus cerrados ojos la abrió.
Una cosa dura y gruesa entraba en
su boca. Estaba tibia y suave a la vez y ella sintió que
sus labios abarcaban su contorno con dificultad al
tratar de penetrar mas allá del pliegue de su cabeza
lisa y redonda.
-Natalia, usted no había llegado
a mamàrselo a nadie?.- le preguntó AR. al sentir que
ella lo hacia con mucha dificultad.
Ella gimió negativamente por lo
que el se alegró y le dijo que le abriera mas los labios
para que ella se lo pudiera meter mas profundo en la
boca y poder acabar más ligero.
Natalia accedió y al abrir mas
sintió que su verga penetraba mas en su boca y que
entraba y salía con dificultad por lo abultado de su
tamaño.
Él gemía y vociferaba de contento
mientras ella sentía asco y temor por lo que le estaba
haciendo a ese señor, pero respiraba fuerte tratando de
pensar en otra cosa y en que pronto iba a acabar este
martirio.
AR. le acariciaba sus orejas y su
cara y le decía que eso le gustaba y que no pensaba que
ella lo fuera a hacer tan bien como lo estaba haciendo,
por lo que cogiendola de la cabeza empezó a empujarla
hacia delante y hacia atrás provocándole a ella susto al
sentir que en su boca crecía su miembro viril hasta un
punto de no poder aguantarlo mas en su pequeña boca.
-Natalia, màmelo, màmelo con
gusto, ahhh, ahhgg.-le decía mientras agitaba su cabeza
más y más ligero cada vez, mientras que en su boca su
verga penetraba con mas ganas y se engrosaba mas de la
emoción y del placer que le causaba de ser el primero
que la ponía a mamar.
Al cabo de un rato que le pareció
eterno AR. gimió y dando un alarido se vino en la boca
de Natalia, surtiéndola a ella de su semen eyaculado con
gran fuerza y en gran cantidad, provocando en ella la
reacción natural de sacárselo de inmediato y escupirlo
al sentir que chorreaba por sus labios el liquido tibio
y baboso que salía de su miembro en el más intenso
orgasmo, el cual disfrutó al sentir que era el pionero
de Natalia en su sexo oral primero y que había
satisfecho su deseo reprimido y por tanto tiempo
anhelado.
Entonces Natalia se paró y fue a
enjuagarse su linda boca y experimentó la vergüenza de
sentirse usada y manipulada por ese señor pero que era
algo a lo que la necesidad la había obligado.
Por ahí se le ve y pasa
inocentemente sin sospechar que sé su historia y que me
la contó una muy querida amiga de confianza.