Vivo sola en mi apartamento, mi
nombre Vanesa y me gusta andar desnuda, sintiendo mi
cuerpo libre, sin complicaciones, me parece muy
excitante andar suelta, sintiendo el roce de mis
piernas.
Era sábado en la noche, sin nada
que hacer, saque unas cervezas de la nevera y encendí la
tele, estaban pasando una película erótica, empecé a
acariciarme las tetas, apretando mis piernas, el roce de
mis piernas con mi vagina es totalmente excitante, mi
pubis es perfectamente depilado, una de mis manos sube y
me meto un dedo a la boca para humedecerlo, luego lo
bajo hasta mi cuevecita para que empieza a abrirse
camino, me doy cuenta que estoy mas mojada de lo que me
imaginaba, con mis dedos empiezo a distribuir esos
jugos.................. por mi labios vaginales, con mi
otra mano me apretó mis tetas, las estrujo y cierro los
ojos para dejarme llevar por lo que estoy haciendo. Mi
dedo sube hasta encontrar mi pepita, que está roja,
gruesa, y excitada, esperando que yo misma satisfaga mis
ganas. Me doy gusto un rato, moviendo rápidamente mi
dedo, me ayudo con un movimiento de cadera, tratándome
de besarme mis tetas, que están ya rojas de los
pellizcos y apretones que me proporciono.
Me levanto y voy directamente a
la nevera, saco un pepino, es de buen tamaño, en su
parte inicial es delgado, pero va aumentando su grosor.
Vuelvo a mi cama, en la tele el tipo la esta penetrando
por el culo y por la vagina la mujer tiene un consolador
que ella misma lo mueve a su gusto. Meto la parte
delgada del pepino en mi boca, lo lamo, lo mamo, como si
fuera un gran pene, mi mano esta ocupada, dándome gusto,
metiendo dos dedos en mi cueva mojada y tibia, aprieto
mis piernas, la sensación de mi mano en mi vaginita es
indescriptible, luego bajo el pepino, abro muy bien las
piernas, para que mi cuca quede expuesta, empiezo a
penetrarme con ese buen pepino, que se que me va a hacer
gozar, empiezo a meter despacio el tronco, entra y sale,
sin dificultad, mi boca esta con mis dedos, lamiéndolos,
luego paso mi mano por detrás de mi para que el pepino
penetre mejor, mis piernas están al máximo, mis gemidos
se hacen salvajes, hummmmmmmm siiiiiiiiiiii, que
bien!!!!!!!!!, el pepino esta en la mitad, mi cuerpo me
pide mas, me levanto sin sacarme el pepino de mi cueva,
coloco una almohada en el centro de la cama, me paro
sobre ella, bajo suavemente sosteniendo el pepino para
que no se salga de mi agujero.
Entonces empiezo a bajar más y
más para que el pepino entre, me duele, Ahhhhhhhhhhhhhh!.
Ya esta la parte mas gruesa dentro de mi, se está
abriendo camino sin tapujos, empujo más y más,
si!!!!!!!! Me siento totalmente llena, lo dejo ahí por
unos instantes para que mi vagina se acostumbre al nuevo
tamaño del instrumento que me parte en dos. Luego me
acuesto nuevamente en la cama, con mi mano le doy
movimientos giratorios al pepino, eso me arranca muchos
gemidos!. De gozo, de placer, el movimiento cambia
empezando el mete y saca desenfrenado de mi mano, que
hace que me corra de una vez. Ahhhhhhhhhhhhhh!
Siiiiiiiiiiii!. Lazando un suspiro, dejo a mi amigo ahí
por un rato, me gusta esa sensación, mis jugos brotan
por mi entrepierna y el pepino sale solo gracias a la
lubricación de mi corrida. Lo tomo llevándolo a la boca
donde lo limpio y no dejo ni una sola gota, el sabor de
mis jugos es fabuloso. Caigo a la cama agotada y
quedándome dormida de tanto placer.