Nunca lo sabrá, Pasó por tu vida
como un viento huracanado de verano. A su antojo abrió
compuertas, olvidadas y quietas y desató una tempestad.
Mientras de cara a la ventana tus
ojos se detienen en esta extraña luz de otoño a punto de
declinar el día y tu mano empieza a despertar vas
recordando su mirada esquiva, su sonrisa, el rictus de
su boca, el gesto de sus dedos, la ceja que arqueaba
haciendo una pregunta retórica mientras los labios se
abrían a la sonrisa…la nariz afilada, escultórica…el
perfil que mirabas............. acurrucada en el hueco
del abrazo….
… Mientras cierras los ojos
sueltas el libro, apartada del regazo tu mano se detiene
un instante en la nuca, luego tus dedos van bajando
lentamente sinuosos por tu cuello….mientras, recuerdas
el olor de sus labios, el calor de su cuello, la ternura
infinita con que su mano se posaba en la cadera… y
resbalaba….
No, él ni siquiera lo supo. Jamás
sabrá tu nombre.
Fueron veinticuatro horas
extasiadas, noche y día, durmiendo, soñando,
despertando, anhelando, sintiendo, volviendo, creciendo,
enredados… el sudor empapando las sábanas, empapando los
cuerpos, resbalando, las bocas laceradas de buscarse, el
cuerpo derrotado de arquearse….cayendo y levantándose
del sueño… una y otra y otra y otra…
Hoy, mirando hacia atrás y
recodando, sabes, que no será nunca capaz de saber la
tempestad que desató. Jamás sabrás su nombre.
Recuerdas… y el calor comienza a
aletear entre tus piernas , se te esconde en el vientre,
y respiras profunda, pausadamente.. y el pecho no te da
para mantener este suspiro ahogado, tiemblas, … subes
tus manos y te aprietas, te apresas… mientras gimes……
Estoy sola, el libro ha resbalado
de mi falda, que se enrosca entre mis piernas, la blusa
desabrochada hasta el botón de la cintura….como un sueño
me he ido desnudando sin saberlo……estoy casi desnuda ….y
me sobra lo que llevo.
Cuando el alma está quieta la
piel reposa inerme, consentida, aquietada y
ecuánime…oscilante sólo por el roce de una prenda, el
sueter que al caer roza más de lo debido y te devuelve
un pezones vivos, el pantalón que acorrala la cintura y
la circunda, la cremallera que se aprieta como una
segunda piel a la curva de tu pubis…..el sujetador que
desabrocho con una exhalación de más… con una liberación
que no hay voyeur que vea…
Sola…
Y te acuestas desnuda entre tus
sabanas. Decides que no es día para estar tapada,
decides que desistes del roce de las prendas, decides
que quieres que las sabanas se amolden a tu cuerpo, lo
conforten, le den la plenitud, todas las células siendo
suavemente acariciadas…
Espacio muy sabido, tu espacio al
fin.. donde proyectas tus ansias y a ti misma te
respondes.
Tu mano empieza un recorrido,
casi ritual, casi, se detiene en la curva de los senos…y
aprietas para luego resbalar el índice por el contorno,
por el borde mismo de los senos, aguantas, la
respiración se te dispara, las aletas de la nariz captan
todo el olor que tu misma emanas, te sabes, te conoces,
sabes que empiezas a no poder pararte. Acorralas un
pezón y suave…, e insistentemente, frotas, el pezón se
rebela y crece… amasas su textura, te amoldas a su ritmo
, uno y otros, los labios se abren mientras la melena se
desparrama por la almohada y una pierna se eleva
liberándote del peso inexacto de la sábana.
Las palmas de tus manos acuden a
tu pecho, casi como una pluma, casi sin rozarlos dejan
un reguero en los pezones, y bajan…. sólo dos dedos
marcan el camino, vientre abajo, quieres llegar….pero
tus dedos deciden pasearse por las ingles…tus piernas
abiertas reciben tus dedos, tu mano que acaricia de la
rodilla al pubis la parte interna de los muslos…esa
parte olvidada….te devuelve tus ansias…. Pero aún no
quieren tus propias manos, te hacen sudar, desear…, te
demoras…. Y gimes….sabes lo que quieres….la ingle es un
camino, lo sabes… te detienes en él, te haces sufrir, te
haces quedarte en la premoción del entreacto y gimes y
te arqueas… casi gritas….
Tu mano , cinco dedos deseosos de
sentir , reabren y ocupan, atenazan suben y bajan se
mueven lacerantemente .. te oyes un gemido… y sigues ,
al ritmo lento , otro gemido y sigues,.. tus piernas se
han cerrado apresando tu mano que empieza a ejecutar un
ritmo desbordado.
Los músculos de los muslos hacen
su trabajo… tus dedos, tu mano…y tiemblas……
Otro gemido.
Te quedas desnuda sobre la vida ,
sobre la sábana…..la música se agotó hace
tiempo…..comienzas a tener escalofríos……tiras de las
sábanas, apagas la lámpara, muda testigo de tu íntima
orgía… y sabes que hoy podrás soñar…..con el olor de su
piel, con el sabor de sus besos, con el recuerdo ……..tu
propia lengua te da un beso.
Es tarde .
Duerme , sueña……….tus manos están
, tu piel y tu propio deseo.
Duermo, sueño….. mis manos están
, mi piel y mi propio deseo……