Me encontraba en una librería
cuando sonó mi teléfono móvil. Era Laura, una amiga que
estaba ofreciendo una despedida de soltera a una de sus
amigas.
Me pidió que la visitara para
pedirme un favor.
Llegué como a los 20 minutos,
pues me encontraba relativamente cerca y no había mucho
tráfico esa tarde.
En cuanto entré, las miradas de
todas se posaron en mi cuerpo. Eso me extrañó, pues no
soy un modelo profesional o un actor de cine. Soy un
tipo completamente normal, delgado y en buen estado
físico, pero completamente dentro del promedio.
Eran unas 25 chicas. Todas ex
compañeras de Laura, de la universidad.
Después de un "Hola" general, se
hizo un silencio total.
"Que pasa aquí", pensé.
Y así de la nada, Laura soltó:
- Queremos ver como te masturbas
frente a nosotras.
- ¿Qué?!! De que demonios hablas?
Mi sorpresa fue tanta que todas
comenzaron a reír.
- Eso, que queremos ver como te
masturbas.
- ¿Pero como me pides eso?
¿Porqué? ¿No entiendo?...
Mi confusión era mayor cada vez.
- Mira, el stripper que contraté
no llegó. Ya se nos acabaron los juegos y también se nos
acabó el alcohol, así que ya te darás cuenta que
queremos divertirnos. -Dijo. - Además, Tu eres muy
abierto, y me debes varios favores. Me dijiste que si te
presentaba Verónica mi compañera del trabajo harías lo
que yo quisiera, así que me estoy cobrando el favor.
Después de varios minutos de
pensarlo, me dije "¿porqué no? Creo que me la voy a
pasar fenomenal!"
- Está bien, pero necesito algo
de alcohol yo también. Esto que me pides no es muy
normal.
Me tomé un vaso de ron de un solo
trago (necesitaba algo del valor que solo el licor puede
dar en un momento como ese.
- ¿Y sabes que? -Dije, algo más
decidido ya. - Necesito algo de motivación extra. Alguna
de ustedes tiene que quitarse la blusa y la falda o el
pantalón!
Tú Sonia. Siempre he tenido
fascinación por tus senos. Y tú, Susana, tienes las
mejores caderas y nalgas de todas!
- Estás loco! -Dijo Susana.
- Vaya, si voy a hacer mi
espectáculo frente a todas, por lo menos ayuden en algo!
- Vamos Susana! Las animaban las
demás.
- Está bien, pero comienza tú a
hacer lo tuyo y nosotras te seguimos.
Me desabroché el pantalón y me
bajé los boxers solo unos centímetros. Me sentía
realmente extraño y apenado, pero esto ya había llegado
al punto de no retorno.
Me senté en una de las sillas
libres, saqué mi pene y comencé a masturbarme
lentamente, frente a todas, pero seguía flácido.
Realmente estaba muy nervioso, pero sentir las miradas
de todas sobre mi pene hizo que comenzara a excitarme.
Todas comenzaron a corear que
continuara y a aplaudir divertidas. La estaban pasando
muy bien y yo estaba cada vez menos nervioso.
Por fin, Sonia se quitó
lentamente la blusa, dejando un tremendo par de senos
enmarcados en un sostén de media copa que los hacía
verse más deseables de lo que hubiera podido imaginar.
Para entonces mi pene ya era una
roca y yo ya estaba disfrutando del momento.
Me puse de pie para mirar más de
cerca ese par de montes, símbolos de perfección, obras
de arte y para no perderme detalle de los movimientos de
Sonia al dirigir sus manos a su espalda y quitarse el
sostén.
Al quitarse la prenda, estaba yo
tan cerca de ella que percibí un leve temblor en sus
senos al estar libres. Eso hizo que me elevara la
temperatura aún más!
Me encontraba completamente
embobado con sus senos cuando las voces de las demás me
hicieron voltear. Susana se estaba bajando los
pantalones!
Traía unas panties blancas
increíbles y sus nalgas eran realmente muy, muy ricas!
Con los pantalones hasta los
tobillos, se dio media vuelta dándome un espectáculo que
jamás olvidaré! Ese par de nalgas que siempre me había
imaginado como algo perfecto era mejor todavía!
Yo escuchaba los gritos de todas
las chicas como algo muy lejano. Estaba completamente
hipnotizado.
Para entonces ya mi mano iba de
arriba a abajo cada vez más rápido. Mis huevos querían
explotar por la excitación.
Las miradas de todas en mi pene
hacía que me excitara más y más.
Para entonces mis pantalones ya
estaban en mis tobillos y yo me encontraba hincado en el
suelo, turnando la mirada de los senos de Sonia y sus
pezones totalmente erectos, a las miradas de todas y a
las nalgas de Susana.
Sazonaba mi excitación el saber
que me estaba masturbando frente a tanta chica y mirar a
cada una a los ojos, que los abrían cada vez más por su
propia excitación era una experiencia tremenda!
Una de las chicas (no recuerdo
cual), comenzó a quitarme la ropa y en un momento quedé
completamente desnudo.
- Siii!! Adelante!! La animaban
las demás.
Susana ya se había quitado las
panties para entonces, pero seguía de espaldas. Por
ningún motivo me iba a perder de la oportunidad de mirar
a Susana semi desnuda de frente! Así que comencé a
moverme en su dirección, pero la chica que había
comenzado a quitarme la ropa minutos antes me detuvo.
Las manos de todas me tenían
atrapado. Una me tenia agarrado del pecho, otra me
sobaba las nalgas y otra más me apretaba los huevos!
Todas se estaban divirtiendo de
lo lindo y yo más.
Sonia comenzó a apretar sus senos
uno contra otro y Susana se agachó (siempre de espaldas
a mi), aumentando el espectáculo visual 1000% La visión
de su raja la tengo grabada en granito dentro de mi
mente.
Eso fue demasiado. Una explosión
de semen salió disparada, cayendo sobre la chica que
tenia frente a mi.
Los gritos aumentaron. Era un
desorden total el lugar.
Caí rendido en el suelo con mi
pene apuntando aun al cielo.
Aunque yo había terminado (y
rendido, por cierto), la diversión para ellas no iba a
terminar aún.
- Quien quiere masturbarlo de
nuevo! -Gritó Laura.
- Eh! Esperen! Estoy totalmente
agotado!
Inmediatamente, el grupillo de
cinco o seis de las chicas que eran de las más
entusiastas se abalanzaron sobre mi pene para reiniciar
la tarea.
No estaba seguro que mi equipo me
fuera a funcionar con solo un par de minutos de
descanso, pero la vista de Sonia, que seguía con los
senos al aire, y de Susana, que se estaba bajando los
pantalones de nuevo, me prendió, sorprendiéndome a mi
mismo.
"Esta noche me voy a morir"
-Pensé.
Cinco pares de manos se turnaban
a masturbarme, a veces varias al mismo tiempo.
Estaban como locas. Los apretones
a mis huevos, nalgas, abdomen y pecho me estaban
volviendo loco.
Sin pensarlo dos veces, metí mis
manos bajo la blusa de una de las chicas y me aferré a
sus senos como si fuera una tabla de salvación. Con una
sonrisa pícara, entrecerrando los ojos, volteando hacia
arriba después y pasando su lengua por sus labios me dio
a entender que fue la decisión correcta.
Sus pezones competían en dureza
con mi pene, ahora revitalizado por muchas manos
expertas.
Llegó Laura por detrás de ella y
de un tirón le quitó la blusa. Yo no solté sus senos ni
un segundo.
- Gracias! - Le dije a Laura, que
me devolvió el agradecimiento guiñando un ojo.
Otra explosión llegó en ese
momento. Volví a disparar una carga que cayo sobre
alguna de ellas.
Hasta ahí llegué. Ya no podía
más, pero había tenido los dos mejores orgasmos que
pudiera recordar. Tenía que agradecerle a los dioses
toda la vida por ello.
Todas la pasaron muy bien esa
noche, yo me llevé una experiencia irrepetible y Laura
se quedó satisfecha por haber dado una despedida de
soltera que no iban a olvidar.
Solo volví a ver a Susana y a
Laura y reímos recordando aquellos tiempos que nos
divertíamos sin importarnos nada!