Estoy aburrida. Al estar aburrida en la cama no hay
muchas opciones. Las sábanas me cubren y me tocan como
una palma cálida de seda, como si estuvieran vivas.
El simple roce de ellas contra mis senos me sugiere
algo, mis pezones despiertan y se levantan alerta. Siempre me
acuesto con las piernas abiertas, pero abiertas de par
en par, quizá esperando que alguien o algo aparezca en
la noche para aprovecharse de mí, no sé qué espero
exactamente.
Quizá anhelo que un gato callejero venga a a bailar su
lengua diminuta sobre mi entrepierna vulnerable,
ofrecida a cualquiera, mientras su dueña esta
inconsciente.
Quizá tambien me gustaria que mi perro Luke se vinera en
la noche y que me penetrara hambriento con la lengua
afuera sin que yo lo sepa.
Me gustaria que mi hermanito viniese a verme durmiendo
desnuda y se tocara viendome, me encantaria que se
frotara su pequeño y pálido pene mientras ve la entrepierna de su
hermana desnuda y que, despues de expulsar un par de
gotas de su liquido tibio y hermoso, se vaya sonriendo a
la cama.
Me gustaria que mi mama viniera a tocarme "alla abajo" y
me tocara con la misma delizadeza y amor con que me
peinaba de niña. - Sueña con los angelitos- diria,
mientras me acaricia con ternura por la superficie de mi
vagina de bebe.
Quiero dormir y esperar que algo así pase, pero antes
tomo a mi querida almohada de dibujitos de "Fresita" y
me introduzco la puntita dentro de mí.
La tela absorve sedienta al agua de mis deseos que me
empapa la entrepierna, siempre me he mojado de una
manera sobrehumana, hasta casi dejar un pequeño charco y
lágrimas dulces recorriendo mis caminos escondidos.
La punta de la almohada me penetra lentamente,
haciendome cosquillas, arruyandome...y me duermo, con
las piernas abiertas y una brisa nocturna soplándome
entre mis
muslos.
Voy tener sueños rosados esta noche.