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Bueno
déjame contarte, mi cuñada se llama Yamile, ella es una
mujer de 37 años, desde que se vino a vivir en mi casa
con mi hermano me llamó la atención, tiene un cuerpazo,
unas piernas muy lindas, gruesas y lisas y caso aparte
es su culo, enorme y bien parado, es una mujer muy
excitante.
Muchas veces cuando ella salía,
entraba a su habitación y buscaba en su ropa sucia las
tangas que usa, en especial una tanga negra bien linda
que me encantaba. siempre me la imaginaba con esa tanga
puesta, bueno, yo tomaba su tanga negra me iba para mi
habitación y empezaba a fantasear con su tanga, la cual
tenía su olor intacto, un olor que me volvía loca, un
olor a sexo, a deseo, pasaba mi lengua por la parte
donde se ubica el chocho en la tanga y siempre terminaba
frotándome y llegando a un orgasmo con la tanga de
Yamile, una vez terminaba mi juego regresaba su tanga a
su sitio, muchas veces empapada con mis jugos.
Otras veces me gustaba acostarme
hasta tarde solamente para esperar a que ella hiciera el
amor con mi hermano, ya que mi habitación queda al lado
de la suya y me calentaba mucho escuchar sus gemidos
cuando cogía con mi hermano, ya que hacía un ruido muy
excitante y sobre todo muy alto que fácilmente se
escuchaba en mi habitación, era el sonido de una gata en
celo, que parecía insaciable, mentiría si dijera que
escuchando esos sonidos no me excitaba, muchas veces
terminaba masturbándome y fantaseando con Yamile.
Así seguí por unos meses, un día,
a mi hermano le tocó viajar y se iba a tardar una semana
por fuera de la casa, yo por mi parte estudiaba en la
universidad, siempre salía por la mañana y regresaba en
la noche. Pero es día salí como de costumbre a estudiar,
pero me llevé la sorpresa que en la universidad había un
paro de profesores por lo cual no había clase ese día,
así que regresé temprano a mi casa, abrí la puerta de la
casa y entré a mi habitación.
De inmediato me quité la ropa y
me coloqué un pantaloncito muy corto que siempre uso
para dormir, una camiseta y me acosté, por un momento me
dormí hasta que me despertaron unos sonidos que venían
de la habitación de Yamile, de inmediato pensé que mi
hermano había regresado antes de tiempo y que ya estaba
cogiendo como siempre, pero sin embargo escuché otro
gemido y no era precisamente el de Yamile, así que me
causó mucha curiosidad y coloqué la silla y para llegar
a la parte de arriba de mi habitación donde había un
pequeño agujero que me dejaba ver la habitación de mi
cuñadita.
Cuando me asomé por poco me da un
infarto al ver que Yamile no se encontraba con mi
hermano sino con una mujer, y más sorpresa cuando la que
estaba con ella era mi tía Sonia…
Ella es una mujer de 42 años, muy
bien conservada, con una piel hermosa, senos grandes, un
trasero muy lindo y parado y unas piernas enormes y
gruesas, ambas estaban desnudas tocándose por todas
partes, en el momento sentí entre miedo y excitación,
una combinación de las dos, ahí me quedé observado esa
escena, quería ver cómo era Yamile en la cama, que le
gustaba que le hicieran y que le gustaba hacer en la
cama…
Nunca sospeché que le gustaban
las mujeres y mucho menos a mi tía, pero la escena era
maravillosa, hasta que oí cuando mi tía le dijo: ven
yami quiero mamártela, de inmediato mi cuñada se colocó
boca arriba y abrió las piernas colocándose en una
posición en la cual su chocho quedaba abierto y listo
para ser mamado por mi tía, de inmediato mi tía Sonia se
metió en sus piernas y empezó a chupar…
En la posición en la que yo
estaba solamente veía a mi tía, su rico culo y todo su
chocho bien abierto, ya que ella tenía un poco abiertas
las piernas y se lo notaba lo excitada que estaba,
incluso veía como le caían sus jugos en la cama, por su
parte Yamile solo gemía tanto o más duro que lo hace con
mi hermano, creo que lo disfrutaba al máximo, ella
decía:
Así, así, así, Sonia así, ya,
casi, ya, casi, ahhhhhhh, aghhhhh, ummmm, para ese
momento yo estaba a mil, y mi chocho no dejaba de
palpitarme y estaba chorreando jugos, de pronto vi que
Yamile abrió los ojos y quedó mirando el agujero por
donde yo estaba mirando, de inmediato la escuché cuando
dijo: Sonia ya, Sonia ya, quitando la cabeza de mi tía
de entre sus piernas, yo entendí que pasaba así que me
tiré rápidamente de la posición que tenía y me acosté en
mi cama…
Yamile me había visto, y estaba
muy asustada, escuché cuando ellas discutieron y mi tía
salió, de la casa, luego todo quedó en silencio por unos
10 minutos hasta que escuché su voz, que me llamaba lili,
lili, ven a mi habitación un momento, no sabía qué
hacer, estaba muy asustada, por fin decidí ir a su
cuarto, entré, ella se había colocado una toalla encima,
de inmediato que entré me dijo, cierra la puerta, ¿me
viste, verdad Liliana?…. ¿de que hablas yami?… sabes
bien de lo que hablo, estabas espiándome hace un momento
y me viste con tu tía, ¿cierto?, no te niegues porque yo
te vi, no pude negarme le dije que sí, pero que no había
problema y que no se lo iba a decir a nadie, Yamile me
dijo que por ningún motivo mi hermano podía enterarse de
lo que había pasado, que ella hacía cualquier cosa por
mí con tal de que no le dijera nada, tranquila yami yo
no le voy a decir nada, no se lili tengo que asegurarme
que así sea…
De pronto caminó hacia el cesto
de la ropa sucia, se agachó un poco, cuando lo hizo todo
su culo quedó a la vista ya que la toalla que tenía era
muy corta, además se asomaba todo su chocho rosado y
enorme, de pronto sacó su tanga negra y me dijo, ¿crees
que no se que tú entras acá a mi habitación y tomas mi
ropa interior, en especial esta tanga?…
Lo se porque conozco mi olor, y
un día que entré a mi habitación recogiendo la ropa
saqué esta tanga y sentí que estaba mojada, y me causó
curiosidad , la olí y supe que eran jugos, y que alguien
había estando haciendo algo con mi tanga y la única que
puede entrar acá eres tú, así que siempre lo supe…
¿Pero sabes una cosa lili?, eso
me excitaba mucho, te imaginaba con mi tanga pasándola
por tus partes intimas y me calentaba al máximo, es por
eso que muchas veces me quedé con esa tanga puesta por
varios días para que mi olor se le impregnara y tú lo
olieras y te calentaras, yo se que te gustó, he visto
como me ves, ¿o me lo vas a negar?
Yo me quedé muda, no sabía que
decir, de pronto Yamile se quitó la toalla y quedó
desnuda así al frente mío, era todo lo que había
deseando y todo ese cuerpo lo tenía ahí al frente, de
pronto se me acercó y me tomó de la mano y la colocó en
su chocho y me dijo:
Ven lili, siéntelo, yo se que lo
deseas…
Al colocar mi mano en su chocho
sentí esa piel tan delicada, era más rico de lo que yo
había imaginado, y estaba empapada, después de eso ella
me llevó a su cama y se acostó abriendo bien sus
piernas, pasó su mano por su boca, la mojó con su saliva
y luego la pasó por su chocho y me dijo, ven lili quiero
sentirte, ven mámamela…
El deseo se apoderó de mi de
inmediato, me coloqué entre sus piernas y me metí en su
chocho, sentí ese olor tan rico que ya conocía por sus
tangas, tenía un chocho enorme, bien lindo, un clítoris
enorme y erecto, empecé a mamar como nunca lo había
hecho, pasaba mi lengua por toda su chucha.
Solo sentía como Yamile gemía,
tragué su jugos, recorrí cada uno de los pliegues de su
enorme chocho, de su raja brotaban más y más jugos los
cuales empaparon mi cara y recorrían sus muslos hasta
llegar a su culo, el cual estaba bien húmedo, Yamile me
dijo: lili por ahí, por ahí, hazme por el culo,
comételo, así lo hice empecé a mamarle el culo…
Empecé a pasar mi lengua por todo
su contorno para luego introducirle la punta de mi
lengua en ese culo cerradito y rico, de pronto sentí
como se estremecía y decidí regresar a su chocho, quería
que Yamile se me corriera en mi cara, así lo hizo en una
corrida que me dejó toda la cara empapada de sus jugos
ricos.
Es mi turno lili, quítate la
ropa, así lo hice, me quité la camiseta y luego el
pantaloncito que llevaba, quedando en la tanga blanca
que llevaba, al verla ella me dijo, estás empapada, mirá
como se te salen tus líquidos, me miré y estaba
chorreada de jugos.
Me dijo acuéstate, me dejé caer
en la cama y de inmediato ella se posó en mis piernas
mamando mis muslos primero, limpiando y tragando cada
uno de mis jugos, luego tomó mi tanga y me la quitó,
dejándome desnuda completamente,
Yamile me dijo, lili que chocho
más rico, lo tienes grande, jamás pensé que lo tenías
así de rico, ven déjame mamártelo todo…
Después de sus palabras lo único
que empecé a sentir fue placer, ella empezó a recorrer
mi chocho primero con sus dedos, calentándome al máximo
tocando mi clítoris frotándolo con su dedos los cuales
empapaba con su saliva yo ya no podía resistir más, le
dije:
Yami no aguanto más, me voy a
venir, pero ella me dijo, todavía no, espera, y se
detuvo un momento, quiero que lleguemos en esta
posición, de pronto ella se metió entre mis piernas en
forma lateral, en esta posición mi chocho y el suyo
quedaban frente a frente y frotándose…
Ella empezó a mover sus caderas y
sentía como su chocho palpitaba junto al mío, de pronto
ella me dijo lili estoy que me vengo, yo le dije que
también que siguiera que no se detuviera, hasta que las
dos nos venimos en un orgasmo increíble que nos dejó
exhaustas y empapadas de nuestros jugos, fue Único…
Adoro a mi cuñada Yamile, ¡Eres
la mejor! |