Estaba en casa de una amiga
compartiendo con amigos de ella, de pronto apareció un
hombre un poco mayor, yo tengo 40, de inmediato me di
cuenta que me clavó su mirada. En principio no lo
encontré atractivo, pero a medida que pasaban los
minutos el fue muy galante y muy caballero, quería
conquistarme a toda costa. La verdad es que yo nunca
había sido infiel a mi marido.
Después de una cálida tertulia él
se me acercó y me invitó a tomar unos tragos, acepté,
pero cuando subí a su vehículo me dijo que quería estar
conmigo e ir a un motel. No me resistí y le dije que era
una buena idea. Una vez allí esto fue lo que sucedió:
Entramos a la habitación, nos besamos, yo me sentí muy
excitada por la situación, me recostó en la cama y
empezó a hacerme masajes enla espalda, aún vestida,
luego bajó por mis nalgas hasta llegar a mis pies.
Luego me soltó el sostén y me
levantó la blusa, comenzó a besarme la espalda, yo me
sentía en las nubes, era mi primera vez de estar con
otro hombre, me susurraba cosas bonitas y excitantes al
oído.
Con mucha delicadeza introduja su mano bajo mi
falda acariciando mis nalgas, empezó a intrucirme su
lengua entre mis nalgas, la pasó por mi ano y siguió
hasta mi húmeda vagina, lamiendo con frenesí mi crecido
clítoris, yo gemía de placer, ésto era muy muy
estimulante, cuando él se apoyaba en mí, aún vestido, yo
podía sentir su verga muy dura. Luego me desnudó
completa a lo que yo accedí totalmente, yo aún no lo
acariciaba porque el quería disfrutar de mí. Y también
sentía ganas de acariciar su cuerpo y su verga erecta,
pero él no se dejaba aún.
Entre apasionados besos,
caricias y de rodillas en la cama le desabroché la
camisa botón por botón, luego desabroché su cinturón y
pude introducir mi mano hacia su exquisita herramienta,
estaba húmeda, dura y lo que mas me excitó es que la
sentí mucho mas gruesa que la de mi marido, lo único que
quería era que me la introdujera toda, probar esa
exquisitez, tenerla dentro de mí.
Desnudos en la cama
nos devoramos el uno al otro y me introdujo su
maravillosa verga, sentí su presión dentro de mí, sus
movimientos eran rápidos y fuertes, yo me sentía en la
gloria y gemía de placer y alcancé mi primer orgasmo,
luego me puso de rodillas y me lo introdujo en esa
posición, seguía sintiendo un placer incontrolado,
quería que siguiera embistiéndome, quería que eyaculara
dentro de mí, querí sentir todo su semen caliento en mi
cosita, él eyaculó, sentí su leche caliente dentro de mí
y fue mi segundo orgasmo, era maravilloso.
Lo que me llamó la atención es
que inmediatamente estuvo listo de nuevo, esa gruesa
verga estaba de nuevo dispuesta para mí, me encantó; él
empezó de nuevoa prepararme con besos apasionados por
todo mi cuerpo, lamiendo mis pezones, luego mi ombligo
hasta que pronto llegó de nuevo a mi excitado clítoris,
lo hacía con una maestría especial, como si quisiera que
yo me olvidadra delmundo, tuve mi tercer orgasmo.
Luego
hice que se tendiera de espalda me monté encima de él,
le besé el pecho bajé por su ombligo suavemente hasta
llegar a su verga, dura como un palo, lamí esa maravilla
hasta que lo excité de sobremanera, me senté encima de
ella y la engullí toda, cabalgaba sobre él extasiada,
tuvimos otro orgasmo, seguimos así un par de horas y
creo que lo hicimos unas 8 o 9 veces.
Una vez terminada
nuestra frenética aventura me fue a dejara casa como si
nunca hubiese pasado nada y todolo que hice con él
llegué haciéndoselo a mi marido, inclusive aún sentía el
olor a él. Espero la aventura no acabe, tengo ganas de
volver a sentir esa exquisita herrameinta dentro de mí.