|
Antes
que nada pido disculpas por mi lenguaje que para algunos
puede parecer procaz pero aprovechando la oportunidad de
poder expresarme con entera libertad quise escribir lo
que siento y lo que vivo en forma descarnada para que
las personas que lean este relato entiendan cabalmente
lo que quiero expresar.
Mi nombre es Brenda y estoy
casada con un importante ejecutivo de un grupo
financiero argentino. Podríamos decir que debería ser la
típica esposa de clase media-alta que se dedica a cuidar
a sus hijos, ocuparse de que las sirvientas estén
ocupadas y a que a mi maridito no le falte nada, pero la
realidad es muy diferente.
Nunca tuve vocación de ama de
casa, madre o esposa modelo ni nada que se le parezca,
por el contrario estoy poco en el "hogar conyugal" y
llevo una vida muy liberal, haciendo lo que se me da en
gana pero por supuesto con el consentimiento de mi
marido. ¿Consentimiento dije?, Sí el consiente que la
pase bien, me divierta de la manera que me plazca y a
eso vine a contarles que cosas me placen o mejor dicho,
que cosas nos placen a mi esposo, que todo lo consiente,
y a mí que todo los disfruto.
Ya se estarán dando cuenta que
tipo de matrimonio somos.
Claudio, así se llama él, pasa
mucho tiempo en la oficina, dando ordenes a muchos
empleados, firmando importantes papeles que al poco
tiempo se transforman en beneficios para la empresa de
Alberto..(¡¡¡uhmmm…. que bocadito!!!...ya les contaré),
su jefe, el dueño del grupo financiero y un macho
delicioso….seguro que les contaré.
Mi marido, además, es un gerente
muy temido por sus empleados a quienes tiene sometidos
mediante una política de persecución constante. Siempre
dice: "Brenda, todas las personas son buenas pero si se
las vigila son mejores". Ese ogro se transforma cuando
cae en "mi territorio" pues en la cama es mi esclavo, un
indefenso y conciente cornudo que disfruta mucho en
serlo y al que no le alcanza las dosis de morbo que le
doy y siempre me pide más..
Pero no nos apuremos, déjenme que
me describa tal cual me veo. Soy, lo que se dice, una
verdadera potra. Comenzando por abajo diría que tengo un
hermoso par de piernas que me gusta hacer resaltar
usando minis y calzando zapatos de taco aguja. Mi cola
es redondita y compacta, la locura de todos los hombres
que han tenido la suerte de montarse a esta monumental
yegua. Dos hermosas tetas, operadas, pero hermosas al
fin.
Soy rubia de ojos castaños, de
boca grande y carnosa y lengua húmeda siempre dispuesta
para lamer algún buen trozo de carne apetitoso. Mido
1.75 metros pero con los zapatos aguja y mi presencia
parezco más alta. Además, y nada menos, lo más
importante es que soy una mujer muy ardiente.
Ahhh … me olvidaba de la edad,
tengo la ideal para una mujer, 32 años pues poseemos
toda la fuerza de la juventud y la experiencia de lo ya
vivido.
Claudio es diez años mayor que
yo.
De adolescente fui una chica
imposible de manejar. Mis padres no sabían que hacer
conmigo y cuando llegué a los 16 años ya curtía con un
novio. A partir de ese debut con mi primer parejita
empecé una rápida carrera de primeros premios ganados.
No había hombre que se me resistiera. Es cierto que mis
padres no sabían que hacer conmigo en cambio yo ya sabía
que hacer con el sexo opuesto, de todas maneras trataba
de hacer las cosas con la suficiente discreción como
para que mi familia no sufriera.
Sucede que desde el momento en
que me desarrollé como mujer en mi interior surgió un
irrefrenable deseo de coger, y coger sin parar, que me
domina y me obliga a estar a disposición de los hombres
hermosos y seductores que me suelen cortejar. No puedo
resistirme a ello por más que lo intente. Basta que un
hombre bien plantado me piropee, sea amable conmigo,
léase se comporte como un caballero, para que mis jugos
comiencen a mojar mi bombachita y si ese hombre descubre
mis partes débiles termino siendo irremediablemente
suya. Como decía Oscar Wilde, "hasta mis debilidades son
más fuertes que yo" y mi debilidad es un hombre
elegante, seductor, gentil. Me encanta acercarme a ellos
y percibir el perfume que usan, uhmmmm.. los perfumes me
pueden.
.A los 21 años conocí a Claudio y
empezamos a noviar seriamente, aunque yo seguía teniendo
algunas escapaditas a sus espaldas. ¡¡¡ Cómo me iba a
perder al caramelito de Rubén!!!. Un vecino muy bien
dotado que me fue ganando poco a poco. Fue el primer
hombre en mi vida en muchos sentidos. A los 18 años me
fue conquistando con su cortesía, con su constante
halago a mi belleza. Luego siguió avanzando hasta lograr
estar a solas conmigo. Fuimos en su auto hasta un lugar
apartado y con mucha dulzura empezó un juego erótico de
besos y caricias que paulatinamente se transformó en
ardiente batalla de cuerpos.
Fue el primer hombre en llevarme
a un hotel. …"No aguanto la incomodidad del auto.. te
quiero en una cama … sobre unas sábanas blancas y sin
apuro …para poder disfrutarte mejor" me dijo una noche.
A partir de ese momento se terminaron los asientos
traseros. Rubén me transportaba al paraíso, en una hora
y media me hacia sentir la mujer más feliz y la más puta
a la vez. ¡¡¡Que macho divino!!!. Me hizo gozar
muchísimo. No quieran saber lo loco que se ponía cuando
quedaba desnuda. Disfrutaba tener a su merced a una
bebota hermosa y caliente.
Sin duda fue el hombre de mi
vida, el que me enseño a hacer el amor, a disfrutar del
sexo desde todos sus ángulos, como recompensa tuvo mi
cuerpo joven, mis carnes firmes, mi piel suave, mi
almejita húmeda y caliente para que su pija encontrara
buen resguardo. Añoro su verga, la extraño en mi concha,
en mi boca o en mi culo. Extraño a Rubén, a su dulzura y
a su frenético ardor.
Claudio sospechaba de mis
aventuras y en un comienzo me celaba pero a mí no me
importó. Yo sabía quien mandaba en la relación y sabía
que más temprano que tarde las cosas serían como yo
decidiera, además sospechaba que había algo en él que me
decía que sus celos eran una engañosa señal de algo
diferente y que íntimamente disfrutaba de fantasear
conmigo y otros hombres. ¿Por qué? Porque cuando íbamos
a una fiesta, por ejemplo, constantemente se la pasaba
presentándome amigos para luego desaparecer por media
hora y dejarnos a solas. Los chicos se me lanzaban de
inmediato, presentían que Claudio les estaba entregando
a su novia y a veces me costaba mucho no llevármelos
directamente a la cama.
No los voy a engañar, he
disfrutado de varios de los amigos de Claudio, unos
pendejos hermosos que supieron sacar de mí esa mujer
caliente que me hace tan feliz.. Luego Claudio, cuando
estábamos cogiendo, me presionaba para que confesara y
así tener más material para fantasear. Por supuesto
cuando empezaba con el insufrible interrogatorio,,¿con
quién estuviste?,, ¿Te gusta fulano o mengano?..
permanecía callada. Sabía que ese silencio era una
tácita afirmación de mi vida licenciosa y a la vez un
acicate para su morbo que alcanzaba niveles siderales.
De todas maneras una noche me
decidí a comprobar mi teoría.
Estábamos en un hotel, medio
borrachos, viendo una porno común y corriente, casi sin
argumento pero con algo muy especial, un actor bellísimo
y sensual.
Uno de esos actores que parecen
esculturas griegas y que con un pedazo enorme se estaba
cogiendo a una rubiecita como yo, le estaba dando con
todo.
Miraba embobada a ese macho
hermoso cuando él me recrimina diciéndome:
Parece que te gusta ese hombre.-
Uhmm, la verdad mi vida, me
encanta. Me lo chuparía todo- contesté.
Claudio hizo silencio y luego
volvió a la carga.
¿Cómo dijiste?- preguntó con
asombro.
Dije que me lo comería todo, es
más si estuviera en esta habitación me verías entregada
totalmente a él.- respondí notando que su verga estaba
paradísima y a punto de estallar.
Por tu forma de hablar parecés
una puta.- intentó contraatacar.
Sí una puta, como a vos te gusta,
como vos querés que sea.. y como yo quiero ser..
¡¡Basta Brenda, te volviste loca
jamás se me hubiera ocurrido pensar que vos creyeras en
eso!!! ¿De dónde sacaste semejante idea?- intentó
defenderse.
Ese fue el punto de quiebre en
nuestra relación, el momento en que debíamos dejar de
lado nuestra hipocresía y encarar definitivamente una
nueva forma de convivencia. Ya no soportaba tener que
estar ocultándome como una ladrona cuando presentía que
él íntimamente disfrutaba fantaseando con mis engaños.
Teníamos que decirnos la verdad de una vez por todas.
Dale papito si a vos te gusta que
me cojan, es más. Apuesto a que te morís por saber quien
me coge y estar presente en ese momento- le enrostré.
Hizo un silencio que duró varios
segundos, los suficientes como para que me acerque a
sobarle la verga y a susurrarle cosas al oído mientras
nuestras miradas seguían lo que estaba sucediendo en la
pantalla.
Decime la verdad, no te gustaría
verme empalada por un macho como ese, yo te dejaría que
me vieras.
No se… ¿dónde querés llegar? Dijo
con un hilo de voz y sorprendido por mi reacción.
En ese momento perdí los estribos
y un poco por el alcohol, otro poco por mi carácter y
mucho por la calentura que tenía de ver tremendo macho
cogiendo le grité en el oído:
¿Sabés dónde quiero llegar?
Quiero llegar a que a vos te gusta que tu novia coja con
otros y no te animas a pedírmelo. ¿Te crees que no me di
cuenta? …Vivís presentándome amigos que lo único que
hacen es tratar de llevarme a la cama y te aviso que
tenés buen gusto querido porque algunos lo lograron-
Claudio con la cabeza gacha
seguía en silencio, yo ya no podía detenerme, debía
seguir adelante.
¿Querés saber la lista de los
ganadores? Son varios mi amor, podés empezar a fantasear
con ellos cogiéndose a tu noviecita ….Pato buen cogedor,
Matías la tiene como un burro pero no la sabe usar…. le
enseñe como hacerlo,…el que es un inútil sin remedio es
Maxi pero sabe que hacer con la lengua…
¡¡¡Pará un poco con eso!!!
Exclamó entre rabioso y excitado.
Dejemos de ser hipócritas, vos
sabes como soy y yo se como sos, sabemos lo que nos
gusta y nos da placer así que si aceptamos esto podemos
llevar una vida feliz y disfrutar de nuestro secreto
sino querido nuestra relación se termina aquí.
Me monté sobre él y dejé deslizar
mi cuerpo hasta que sentí su miembro entre mis piernas,
luego de un solo movimiento logre se introduzca por
completo. Mi concha estaba muy húmeda y necesitaba un
visitante urgente.
-¿Te molestó lo que te confesé de
tus amiguitos?- le susurré ya sintiendo el placer de
tener una verga dentro mío.
Claudio se agitaba de placer, con
los ojos entrecerrados, la boca abierta y la respiración
agitada solo atinó a mover su cabeza hacia ambos lados
en señal de negación.
Yo ya estaba delirando de
calentura y el morbo que se cruzaba por mi mente no me
dejaba pensar en otra cosa que en someter
definitivamente a ese hombre para que no le quedaran
dudas de cual era su rol, cornudo conciente y asumido.
-Entonces te gustó saber que Pato
me hizo suya, no?, ¿Te gustaría conocer más detalles?-
Movió afirmativamente la cabeza
mientras nuestros cuerpos ya se contorneaban en forma
sincronizada.
¡¡¡Respondeme, decime que sí…no
muevas la cabeza… decime "sí mamita me gustaría saber
como mi amigo Pato te cogió"….¿entendiste boludo?!!!
Sí…mamita…me gustaría saber como
mi amigo Pato te cogió.- por fin vomitó Claudio.
¿Sabés que es un lindo machito tu
amigo? ¿Sabés que disfrutó mucho de tu hembra pero creo
que más por cogerse a tu novia?. Tendrías que verlo
estaba como loco, estuvo comiéndome la almejita como
media hora mientras yo le chupaba la verga.
Claudio se arqueó como si fuera a
acabar pero logró controlarse.
Seguí contando… no te detengas-
me pide casi en un ruego.
Pato disfrutaba hacerte cornudo…
yo le decía ..¿Patito te gusta cogerte a la novia de
Claudio, .. a esta gata caliente que te va a exprimir la
verga?.. y el me contestaba…"Me encanta cogerme a la
novia de mi amigo pero más me calienta saber que sos tan
puta"… porque soy muy puta…y me gusta serlo..¿sabías
no?.
Por momentos mis palabras salían
entrecortadas producto de la calentura y del morbo que
me daba estar blanqueando todo mi vida delante de mi
futuro esposo.
No vas a tener problema que siga
cogiendo con Pato, verdad mi amor?-
Nooo…seguí cogiendo con él…y
seguí cogiéndome-
Es que es un machito tan lindo….
Me encanta sentirlo entre mis piernas…dentro de mi
conchita …y que me llene el culo de leche calentita..ayyy
mi vida como estoy gozando..
Seguí puta…seguí que me volvés
loco.-rogaba Claudio en un estado total de agitación.
Yo te voy a contar todo, como me
chupa la concha, como le chupo la pija y los huevos…como
me clava..y en una de esas si te animas podemos hacer un
trío. ¿Te gustaría verme coger con él, papito? ¿Verdad
que sÍ?
¡¡Siíííííí´….me encantaría verte
cogerlo…sos una puta…reputa!!!!
Decimelo que me gusta, puta,
reputa…tu puta…la que te va a hacer gozar de tus cuernos
toda la vida…acabo mi vida…dame pija que tu puta
acaba!!!
Acaba puta…..tomá mi leche……!!!!
En un grito desgarrador llegamos
al orgasmo los dos en un mismo momento. Luego vino un
delicioso relax que aprovechamos para besarnos y
mimarnos. Abundaron las caricias, la ternura, quizá en
ese momento nos dimos cuenta que el haber roto la
barrera de la hipocresía, de la mentira que manejaba
nuestras vidas nos ayudó a encontrar una forma nueva de
amor.
Porque yo amo a mi marido, a mi
manera pero lo amo. Haría cualquier cosa por él sucede
que ambos compartimos un íntimo deseo que se basa en
gozar del sexo pero en una forma complementaria. Para
que el disfrute de sus cuernos yo debo metérselos
periódicamente y la verdad es que me encanta hacerlo muy
cornudo.
La regla tácita es que no debe
haber mentiras, todo se sabe en la pareja. Si no
compartimos la cama con un amante yo le cuento mis
encuentros a solas con lujo de detalles para que el se
pajee, o me haga el amor con mucho morbo. Parece una
ironía pero nuestra relación se basa en una forma nueva
de lealtad de uno hacia el otro.
Quiero conocer la opinión de Uds.
y estoy dispuesta a contarles algunas cositas más muy
picantes. Gracias por tomarse la molestia de leer mi
relato.
|