Aquella mañana de principios de
enero, el sol despertaba con
fuerza, los rallos de luz q se
colaban por las rejillas de mi venta, acariciaban
con dulzura mi tierno rostro
dormido.
Note ese calorcito en mi cara,
abrí los ojos un poco, pero
los cerré de golpe, ya que la luz
daba de pleno en mi cara, los ojos me
escocían. Pero encendí la luz,
que esta justo al lado de la cama, y empecé a
abrir mis ojitos dormidos poco a
poco. Mire el reloj, eran las 7:50 AM, que mala
pata, cinco minutos antes de que
sonara el despertador. Lo paré y me fui directo
al lavabo, levante la taza, me
baje los calzoncillos (siempre duermo solo con
ellos), y me senté en la taza del
wàter, a esas horas de la mañana no estoy para
hacer puntería, jejeje… Note el
frió del suelo en mis pies nudos, y un
escalofrió recorrió todo mi
cuerpo desnudo, pero pronto noté como llegaba ese
calorcito del pipi, empecé a
orinar, con mi pene aún erecto, esa mañana estaba
hermoso y lleno de energía, hacia
tres días q no me pajeaba, pero tendría que
esperar. Me levante i me fui
corriendo a vestirme, me moría de frío!!!!!!
Una vez vestido, y aseado,
desayuné… mmmmmmm… chocolate con
xurros, jjejejeje….
El chocolate estaba calentito y
se deslizaba por mis labios
carnosos de una forma muy
excitante, ya que mi perversa mente calenturienta de
esa mañana se imaginaba cosas
raras, jejjeje, seguí chupando esos xuros, con un
amor y una pasión indescriptible,
chupandome los dedos llenos del chocolate,
presionándolos en mis labios i
desplazándolos suavemente por mi cuello, mmmmm…
menudo placer, esa excitación con
el gusto del chocolate… Cada vez me ponía mas
cachondo, y sin darme cuenta
empecé a deslizar la mano por debajo mis
pantalones, deseando coger ese
caramelo tan grande que estaba debajo los
calzoncillos. Note mi polla
tiesa, y sentí como el calor de mi mano la envolvía
con amor, empecé a pasar mis
dedos mojados de mi baba por el capullo,
presionando, y girando a la vez
en círculos…mmmm… que bien. Estaba que me salía,
y empecé a pajearme salvajemente,
no aguantaba mas…mmmmmmmmm… Empecé a pensar en
los chicos q mas me gustaban…
mmmmmmmmm… uffffff….
Que ricos q estaban algunos… mmmm…
sobretodo uno de mi clase
llamado David…. ohhhhhhh….!!!!!!!!!Nooooooooo….!!!!!!VAI
MIERDA!!!!!!!!!!!!!!!!EL
COLE!!!!!!!!!!! Con lo caliente que iba se me había
pasado el tiempo por completo,
eran las 8,45 i a las 9 empezaba el cole. Lo deje
todo, y fui corriendo a pillar la
bolsa escolar, que había preparado la noche
antes i salí corriendo.
Corrí hasta no poder mas, no
quería llegar tarde, me tocaba
clase de educación física, y el
profesor era muy estricto, pero el cabrón estaba
mazo bueno…jejejee. Llegue justo
a tiempo para cambiarme, e ir a al poli
esportivo para empezar la clase,
en el momento en que el profesor llegaba. Pero…
la verdad, fue toda la hora un
fastidio, nos hizo correr todo el rato, como si
no hubiera corrido lo suficiente
para llegar justo a tiempo. Lo único que me
animaba a no parar, era el culito
de mi compañero David, ya que era muy buen
esportista e iba el primero.
David era un chico de piel morena, con el pelo
cortito, un poco rubio, y unos
ojos rasgados negros, majísimos, el cuerpo era de
monumento, fuerte y alto, y con
esa carita de niño bueno se llevaba a todas las
chicas de cabeza.
Pero… En fin, la clase se acabo y
el profesor nos mando a que
nos ducháramos, ya que estábamos
todos sudados, toda la clase nos quejamos, era
enero, y hacía un frío de
espanto, nadie quería duchares. Pero el profesor no
reculó, dijo que el agua estaba
caliente y que con la calefacción no pasaríamos
frío, así que todos resignados a
esa ducha, nos fuimos hasta el vestidor.
Una vez allí, me senté en el
banco, pues estaba algo mareado
de tanto correr. Mientras tanto,
todos mis compañeros empezaron a desnudarse, y
mi profesor apoyado en la pared
nos miraba, supuestamente para que no montáramos
follón y nos duchásemos. David,
se sentó delante de mi, y empezó a quitarse la
camiseta toda sudada, por Dios!!!
Yo miraba como un tonto, como todo el sudor
recorría sus abdominales, y se
bajaba los pantalones y los boxers, mostrándome
eso que yo tanto deseaba, su
pene. David, libre de mis malos pensamientos, se
giro, mostrándome ese culito tan
rico, tan blanquito y virgen…ufffffffffffff… Me
volvía loco.
Pero…
¡He…! ¿tú???? ¿A que esperas???-
me dijo el profesor.
Ufffffff… estoy un poco mareado –
mentí, ya q el mareo se
me pasó, al ver ese pedacito del
cielo.
No hay excusa que valga, a la
ducha igual que los otros-
dijo en tono severo.
Ok ok, ya voy.
Enfadado, porque había
interrumpido mi perversión, me quite
la camiseta con rabia, y
seguidamente me bajé los calzoncillos y los pantalones
a la vez. Pero sin darme cuenta….
¡Mierda!!!!!!!...- grité, a la
vez que con la toalla me
tapaba los genitales.
¿Que pasa???- pregunto el
profesor de forma molesta.
Nada, nada – respondí.
Pues a la ducha
¿Nada???...¿Como que
nada???...tenía la polla más tiesa que
la torre de Pisa, pero por suerte
mía, había llegado a tiempo para taparme con
la toalla, sin que nadie se diera
cuenta. Y es que, con el calentón de la mañana
y todos corriendo por allí
desnudos, pues ya se sabe, uno no es de piedra.
¿Pero… que iba a hacer? Eso no
había quien lo bajara, y como se dieran cuenta,
me moría de un ataque al corazón,
no sabía que podía hacer. Si mis compañeros y
mi profesor me veían empalmado me
apartarían, me dejarían a un lado, ya no
confiarían mas en mi, y lo que es
peor, que se lo contarían a todo el mundo. Yo
no quería que eso pasara, tenía
que evitarlo como fuese, de cualquier modo.
Entonces…
¡Tu!... ¿Te estas burlando de
mi???- dijo el profe.
No, para nada- dije yo con cara
de pena, o mejor dicho de
terror.
Pues, deja esa toalla ahora mismo
y ves a la ducha-
contestó.
Si ahora- respondí resignado.
En el momento en el que iba a
dejar la toalla se escucho
AAAAAAAAAaaaaaahhhhhhh!!!!!!!!!....
Era David:
Joder, que fría sale el agua-
dijo él.
¿Como???- pregunto el profe.
Pues eso, que ésta agua sale
congelada, así no ay quien
se duche.
El profe se acerco y puso una
mano en el agua, y dijo:
Anda, pues es verdad, el
calentador debe estar roto. Ale
todos a vestiros que con el agua
así no os podéis duchar- acabó diciendo
mientras se largaba.
Uuffffffffff… Menuda suerte no
había tenido, al final me
había salvado, la próxima vez
tendré que ir con mas cuidad, pensé. Pero por ese
día ya estaba contento.