Fantasías…Infinitas… Mis ojos se
cierran, no aguanto, me muero de sueño… siento que voy
flotando en una nube, que extraño, con lo despejada que
estaba… Abro los ojos, todo a mí alrededor es borroso,
quiero moverme pero no puedo, noto que mis manos están
atadas y mis piernas suspendidas y abiertas a la vez,
solo alcanzo a observar mis pies. Trato de girar el
cuello, para ver donde me encuentro, pero también lo
tengo inmovilizado. Escucho tu voz, siento como te
acercas, estas parado al lado mío, mirándome desde
arriba, desnudo y con una sonrisa picara. Intento hablar
y me doy cuenta que mi boca esta amordazada, solo salen
unos sonidos de mi garganta, inaudibles.
Fantasias…Infinitas…
Mis ojos se cierran, no aguanto,
me muero de sueño… siento que voy flotando en una nube,
que extraño, con lo despejada que estaba…
Abro los ojos, todo a mí
alrededor es borroso, quiero moverme pero no puedo, noto
que mis manos están atadas y mis piernas suspendidas y
abiertas a la vez, solo alcanzo a observar mis pies.
Trato de girar el cuello, para ver donde me encuentro,
pero también lo tengo inmovilizado.
Escucho tu voz, siento como te
acercas, estas parado al lado mío, mirándome desde
arriba, desnudo y con una sonrisa picara. Intento hablar
y me doy cuenta que mi boca esta amordazada, solo salen
unos sonidos de mi garganta, inaudibles.
Me dices mientras me acaricias
mis pechos,
¨ Quiero que disfrutes y me dejes
llevarte al mas allá! Confía! Es tu sueño, tu fantasía y
yo tengo el poder de realizarlos, para ti.¨
No entiendo nada, lo miro
sorprendida… se detiene en mis pezones y pellizca entre
sus dedos, mis tetas se sienten adoloridas, mis pezones
se endurecen, y me colocas unas pinzas… uhmmm
¿Te gusta? Esto es lo que me
pedías a gritos, eres una niña mala!! Y por eso te
castigare...
Me quede perpleja, castigada ¿por
que? vi. como sacabas el cinturón de tus pantalones que
yacían en el suelo, y lo doblabas en dos, te colocaste
delante de mis piernas, estas al estar alzadas tenia mi
culo sin apoyo, libre para ti… sin hacerme esperar mucho
levantaste tu mano y sentí como el cinturón chocaba en
mis nalgas, sentía mucho picor y luego como me quemabas
las piel, estaba ardiendo… 1, 2 3,4 y mis lagrimas
brotaban acariciándome las mejillas, ahogándose en mi
cuello… 5, 6, 7, 8…. No se cuanto mas conté… Te
detuviste para tocar mi coño, y efectivamente como tu
sabias, estaba empapada…
Te gusta Guarraaaaaa!!!
Silbaste y escuche pasos que
venían hacia mí. Era Atila, tu perro, un Doberman negro,
de esos que dan miedo… ¿serás el diablo?
Hiciste un ademán y Atila se
acerco y me lamió la cara y el cuello, limpio las
lagrimas de mi piel… acto seguido se dirigió a mi coño,
su morro se introducía, olisqueaba y lamía, suave y
deprisa, como si quisiese coger algo de adentro, sus
dientes eran afilados, rozaban mi clítoris… era una
mezcla de placer y preocupación, Atila me lamía las
ingles y bajaba por mi ano.
Me encontraba muy mojada y
excitada... Tu me mirabas lascivamente… diste una
instrucción al perro y lo separaste, introdujiste dos
dedos en mi coño, el cual estaba empapado, lo sacaste y
bajaste hacia mi ano, estaba igual, metiste un dedo,
pero seguía estrecha... Sacaste un dildo enorme en forma
de cono, con una punta mas estrecha que iba agrandándose
hasta el otro extremo, con relieve incorporado… con
pequeñas bolitas…
Escupiste en mi ano… empujaste la
punta del dildo mas delgada hacia mi ano, apenas 3 cms
estaban adentro y me moría de dolor, me retorcía, quería
que me lo sacases… al ver que te costaba me diste 3
nalgadas con la palma de la mano abierta, y después me
pellizcaste el clítoris… uhmmm
Con fuerza una vez mas empujaste
y me lo metiste de golpe, me estabas reventado en culo,
con ritmo frenético empezaste a moverlo, de adentro
hacia fuera… te detuviste y lo dejaste con el vibrador
encendido.
Atila volvió a lamerme, se puso
en dos patas, con las delanteras abrazo mis caderas y
empezó a descargar su pinga contra mi coño, no atinaba a
introducirlo, sus pezuñas se clavaban en mi piel,
finalmente accedió y su polla se crecía cada vez mas en
mi interior, sus bolas chocaban con el dildo que en mi
ano yacía, su ritmo se aceleraba cada vez mas, sus
embestidas me estaban poniendo muy mala…
Te diste cuenta y me quitaste la
mordaza de la boca, te sentaste encima mío, cerca de mi
cara, arrodillado, ofreciéndome tu polla, jalaste de mi
pelo y no tuve tiempo mas que de engullirla, la tenias
dura, y me tocabas la garganta, me estabas follando y se
me dificultaba respirar, estaba totalmente usada por ti
y eso me ponía aun mas cachonda. Tu polla comenzaba a
bombear, la sacaste y te corriente en mi cara y me
pediste que te chupara el capullo, mientras mi lengua
acariciaba tu piel rosadita, tu me restregabas tu leche
por mi cara…
Te diste la vuelta y tu culo
quedo cerca de mi cara, quitaste las pinzas de los
pezones, uhmmm que daño y mientras el perro me follaba
tu tocabas mi clítoris... Uhmmm que divino… siento q me
corro, ahhhh uhmmm
Atila también esta a punto,
siento su pinga como se mueve en mi coño ohhh ahhh me
corroooo ufffff una explosión dentro de mi cuerpo, tengo
espasmos, uno detrás de otro… Atila descansa, su polla
va desvaneciendo, todo esta tranquilo, un silencio
inunda la habitación, tengo una sensación de placer,
cierro mis ojos y una nube embarga mi cuerpo y me
transporta en un calido sueño...
Abro mis ojos… salgo lentamente
de la nube en la que me encontraba y voy reconociendo lo
que hay a mi alrededor, muevo mis manos y me percato que
no estoy amarrada… mas si tumbada, miro hacia arriba y
me encuentro a 5 hombres de pie, totalmente desnudos con
sus pollas erectas ante mi… ¿donde estoy? ¿Dónde estas?
Si cierro los ojos, donde estaré
la próxima vez? ¿Tu que crees?