Seguramente parecerá un titulo
algo tonto para esta historia, infantil, lo podríamos
definir, pues si, pero en ello esta la gracia en no
saber hasta el momento preciso de que trata el juego,
pues bien como todo juego tiene sus reglas, ella debe de
ser sumisa, tener vendados los ojos, y hacer todo lo que
diga su pareja, interesante verdad…., pero también tengo
yo mis reglas y la principal y mas importante es que no
puedo usar las manos para tocarla, se complica la cosa,
eso parece, recuerda que todo no es lo que parece.
Bueno sin mas preámbulos, ni
tambores, empezamos nuestra historia, nos encontramos en
mi casa y bueno después de invitarla a entrar y
explicarle todas las reglas, llega el momento de la
verdad, ver si ella accede, su sonrisa picara me delata
que si, pero no dice ni una palabra, solo se dedica a
leer y releer todas las reglas que previamente le
escribí, finalmente me pide un momento para ir al baño,
algo que cortésmente accedí, fueron minutos largos de
espera hasta que al fin bajo, en ese momento me dio el
si quiero, entonces comenzó el juego……
Le vende los ojos y le hice subir
unos escalones cuidadosamente diseñados para que sus
pies no se encontraran con ningún obstáculo, era una
escalera de caracol la cual subía torpemente, muy
despacio, muy despacio, como si su vida estuviera en
cada uno de los peldaños, hasta que llego al final de
ella, de frente estaba un cuadro que invitaba a ser
mirado, pero esta vez no podía ser, a la derecha se
encontraba una puerta, la cual guardaba muchos secretos
y sorpresas que posteriormente iremos desvelando, le abr
la puerta como buen caballero que soy y al dar unos
pasos adelante, se desataron todo tipo de aromas y
esencias, a rosas, manzana, todo mezclado pero que
hacían que la adrenalina subiese, su cuerpo temblaba,
quizás del shock de encontrarse con un olfato que le
engañaba a veces y otras le quería quitar la palabra del
pensamiento,, le invite a que diese unos pasos mas
adelante, y cerré la puerta, ya la intimidad era
absoluta y muy agradable, seguidamente le dije que se
quitase la ropa, ella con una obediencia plena, fue
quitándose la ropa, primero la chaquetilla, después la
blusa, el sujetador, mmmmmm, el cuadro que deslumbraban
mis ojos era tremendamente rico en colores y olores,
todo se mezclaba en aquella habitación, prosiguió
quitándose los zapatos y los pantalones, y….al fin dejo
al descubierto todo ese cuerpo hecho para el placer de
los afortunados en tenerlo frente a sus ojos, sus curvas
marcaban la feminidad, que ni el propio Dalí, hubiese
imaginado, ella seguía en pie, me tome unos segundos
para ver una vez mas esa magia que escondían aquellos
tejidos, después la invite a que se recostara en la
cama, una cama grande y suave, donde se descansa muy
bien, pero también hace otros avalares, se tumbo
desorientada, le corregí la posición hasta que su cabeza
se veía postrada en la cabecera de la cama, a
continuación le inutilice las manos con cuerdas suaves y
esposas, un trozo de cielo posado en la cama, nerviosa y
sin dos de sus sentidos primordiales la vista y el
tacto…..
PRIMERA SESION
Una vez allí me tome mi tiempo
para adornar mi cuerpo de aceites de esencias las cuales
invite a su olfato, el cual agradeció tal regalo, su
cuerpo temblaba quizás de frió, o tal vez de
desorientación pero sentía como su libido iba subiendo
en aumento, agite un producto culinario muy apetecible
para el gusto en su cuerpo, esa espuma se deslizaba
entre sus pezones, su pecho, lentamente, muy lentamente
hasta llegar al ombligo, mi lengua fue siguiendo el
camino trazado por tan apetitoso manjar, hasta llegar a
su ombligo, repetidas veces, mientras ella suspiraba y
su respiración aumentaba en segundos, pero tan digno
manjar seria egoísta dejarlo para mi solo, así que lo
extendí en mi verga, verga ya erecta, y preparada para
el asalto que debía esperar, ella la chupaba y la
chupaba con lentitud, pero con excitación a la vez, ella
mientras dibujaba figuras indescriptibles en la cama, se
movía a un lado, al otro, abría sus piernas invitándome
a pasar y a continuación las cerraba, tome la invitación
por sabida y me dispuse a penetrarle……., ese manjar
culinario en la vagina, entre tanto mi lengua, le hacia
saber que estaba ahí para limpiar tanta materia, el
sabor era…….mmmmmmmm, dulce, a la vez, fuerte, se
mezclaba la humedad de su vagina con el dulzor de tan
agradable materia, pero los resultados eran aun mejores,
esos alaridos de pasión, esas subidas, bajadas del
abdomen, me hacían ver que las cosas iban bien
encaminadas, por lo menos en este primer acto…
SEGUNDO ACTO
Una sustancia gelatinosa repase
por su cuerpo era fría, y las consecuencias las dibujaba
su cuerpo con rápidos espasmos y alaridos, seguí jugando
con ella, sus labios, finalmente su boca, el sabor le
agradaba, un sabor a piña que le hacia sentir que algo
bueno estaba surgiendo en su cuerpo, mientras le di a
tomar un liquido un poco especial y rico a la vez con
una pajita in sinuosa, la cual hizo que todo ese
elemento saliese por su cuerpo y apagase levemente ese
fuego que había iniciado, tuve que ponerle una toalla,
porque el liquido traspaso mas de lo imaginable y
tampoco quería que se sintiese incomoda, posteriormente
le pase por su linda varicita unos aromas
tranquilizadores y dignos del mejor olfato, continué
haciéndote rozar una pluma por todos tus sentidos y el
resultado era el previsto, unas dunas se desataban en tu
cuerpo haciendo retorcerte de placer, hasta que llegue
al lugar donde el calor se hace mas penetrable y rico,
ahí, justamente ahí fue donde rompiste todo ese cristal
que te aprisionaba y sucumbiste al placer del sentido
tras una leve pausa seguidamente le di a probar de mi
helado, multitud de sabores y esencias que no lograba
imaginar pero que eran agradables al gusto, se los di de
mi boca fundiéndose ambas en un derroche de pasión y
juegecitos que empezaron en la boca y terminaron en
todas las zonas del cuerpo sin esperar contestación,
nuestros cuerpo estaban ya cubiertos de toda clase de
sensaciones y llego el tercer acto…..
TERCER ACTO
Le invite a poder tocarla con mis
manos, puesto que las reglas llega un momento en que hay
que romperlas, ella accedió, me tome mi tiempo y recubrí
su pecho, sus nalgas, hasta su fuego con el mas lindo
aceite de rosas que pude encontrar, primero en el pecho,
luego mis manos bajaban a su ombligo, repasaban sus
espectaculares piernas y rociaban un poquitos aquellos
labios carnosos en donde se fundía dichas piernas,
después ella me invito a que le diese la vuelta y
continuase con la función, cosa que accedí y seguí en su
espalda, en sus dos mofletitos que iniciaban las piernas
y terminaba en la misma planta de los pies, llegado a
este punto, sus labios estaban muy, muy húmedos, y
decidí llegar al acto FINAL….
ACTO FINAL
Le invite a quitarse la venda, en
ese momento una iluminación digna de cualquier ritual,
dio la luz a esa mirada, decenas de velas, de todos los
colores y aromas adornaban la habitación, nuestros
cuerpos se fundieron, ya no había cuerdas, ni esposas
que limitase su desenfreno, y el volcán del deseo hizo
su función, una función de desenfreno y pasión llena de
besos, caricias y finalmente penetración, con
movimientos suaves a compás de la música que sonaba, y
la cual invitaba a seguir esa noche sintiendo nuestros
cuerpos en el desenfreno final, que llego, como debía
ser con una serie de orgasmos y alaridos, apretones y
sueltas que los cuerpos hacían y que no dejaron de
ejercer hasta que al final llego la recompensa, los dos
postrados en la cama, desencajados y muy felices porque
aquella noche seguramente seria difícil de olvidar.